El próximo 10 de
noviembre todos los jóvenes a votar colorado. De 14 a 30 años, solo con la cédula de identidad... En Maldonado votá la Lista 8710 de la Agrupación Reconquista - Vamos
Maldonado - Vamos Uruguay
El SEMANARIO RECONQUISTA es el órgano de prensa de la Agrupación Reconquista del Partido Colorado, fundado por Honorio Barrios Tassano y Carlos Flores. Director Prof. Gustavo Toledo.
sábado, 27 de octubre de 2012
La crítica en tiempos de gobernabilidad asegurada
En su audición radial de los días jueves, el
presidente Mujica volvió a emprenderla contra la oposición. Según él, las
críticas opositoras son venenosas, siembran cizaña y lesionan ese “nosotros”
común a los uruguayos todos, que debiera estar por encima del debate político.
La referencia al “nosotros” acaparó la mayor parte del discurso del
presidente. En el tono calmo, sosegado y sentencioso propio de un hombre que
está cerca de los ochenta años, Mujica se explayó acerca de que las
inevitables diferencias existentes entre los uruguayos, no deberían hacernos
insensibles a lo que nos es común, a lo que nos une y tendríamos que saber
situar por encima de lo que nos separa.
Nada más normal que un presidente reclamando a sus conciudadanos que
actúen con sentido de la unidad nacional, podría pensarse. Lo que pasa es que
todos sabemos que Mujica cambia el tono de sus discursos con gran
facilidad. El jueves sonaba como el viejo sabio de la tribu, llamando a
los jóvenes a la calma, pero en cualquier momento puede desenfundar el “no sea
nabo”, o poner fuera de combate a un periodista bisoño, preguntándole a quién
le está haciendo el mandado…Tanta versatilidad puede darle ventajas tácticas al
luchador político, pero le quita credibilidad al estadista.
El reproche a la oposición no se justifica. El Frente Amplio recorrió el
camino al gobierno criticando a los partidos tradicionales en términos
muchísimo más duros que los que éstos emplean hoy, aún a propósito de temas tan
polémicos como el de Pluna.
Ya en 1971 el Frente se presentaba ante la ciudadanía como la
alternativa de los “orientales honestos”; desde entonces, el núcleo duro de sus
dirigentes y militantes nunca dejó de sentirse dueño de la verdad y la virtud.
Si de cizaña hablamos, pues, el presidente está confundiendo el tiempo de la
siembra con el de la cosecha.
Pero no vale la pena perder tiempo en este cruce de acusaciones que
forma parte de la gimnasia política cotidiana en las sociedades democráticas.
Lo que no debe perderse de vista, porque esto sí es importante, es
que el gobierno tiene mayoría parlamentaria propia. No necesita de la oposición
para aprobar leyes, ni para que los ministros se mantengan en sus cargos; la
ciudadanía le dio al Frente Amplio una herramienta formidable para asegurar la
gobernabilidad, y el Frente es el único responsable por el buen o mal uso que
haga de ella.
Además, el gobierno del Frente Amplio cuenta con el explícito respaldo
del PIT-CNT, independientemente de esporádicas críticas o reclamos. Juan
Castillo pasando con toda naturalidad de la cúpula sindical a la cúpula del
partido de gobierno, es la imagen misma de lo que estamos señalando. Tampoco
desde el frente social, pues, se plantea amenaza alguna para la gobernabilidad.
En suma: si hay algo que el presidente de la república no puede decir,
es que la oposición no lo deja gobernar. Las restricciones se las impone su
propia fuerza política, como él mismo lo reconoció cuando dijo que en la
educación no puede hacer lo que cree necesario porque “en el Frente no me lo
llevan”.
Lo que la oposición sí puede y debe hacer es criticar; esta es una
función democráticamente indispensable. La salud de las instituciones necesita
que la oposición haga su trabajo, que pregunte, que desconfíe y que vuelva a
preguntar, como lo hace también la prensa independiente.
¿Qué la oposición molesta? ¿Que la crítica duele? ¡Chocolate por la
noticia! Así es la democracia.
Que la polvareda del debate político, empero, no impida ver lo
importante: el gobierno tiene todas las herramientas necesarias para gobernar.
Si no lo hace, o si no lo hace bien, suya y sólo suya es la
responsabilidad.
(*)
Abogado. Senador de la República (Vamos Uruguay – Partido Colorado)
jueves, 25 de octubre de 2012
Jorge
Sí, soy jorgista, y a mucha honra. Nací en un
hogar jorgista: padres jorgistas, abuelos jorgistas, vecinos jorgistas...
Jorgistas y liberales, valga la redundancia. Por eso, mi entorno jamás me
indujo a seguirlo. Ni a votarlo. Ni mucho menos a admirarlo. Lo descubrí por mi
cuenta. Yo solito. Libremente. Leyéndolo. Observándolo. Investigándolo.
Prestándole mucha atención.
La
primera vez que hablé con él, allá por el 97 o el 98, se lo dije: “A usted lo
conozco bien. Lo vengo estudiando desde hace años. Usted resiste la lupa;
incluso el microscopio. Otros, no”. Él se sonrió, complacido. Recuerdo que al
principio no quería conocerlo. Cuando me invitaron, pensé en decir que no.
Temía sentirme defraudado; que la imagen que me había hecho de él no se
correspondiera con la realidad. Por fortuna, pudo más la curiosidad, y constaté
que mis temores no tenían fundamento. Su aspecto, sus palabras, sus gestos,
eran exactamente los mismos que había visto en televisión y escuchado a través
de la radio. Descubrí que era de verdad. De carne y hueso. Que no era un
político más, de esos que montan un personaje para cazar votos. Descubrí, o
mejor dicho confirmé: que era distinto al resto. Muy distinto.
Milité
con él y para él en el 99. Todos sabíamos que esa elección iba a ser importante.
Se jugaban muchas cosas. Quiso Dios que la quinta fuera la vencida y alcanzara
la presidencia, luego de ganar la interna, meterse en el balotaje y finalmente
vencer a Tabaré Vázquez en aquel domingo histórico.
Lloré
como seguramente muchos lo hicieron cuando Sanguinetti le calzó la banda
presidencial. Jamás me olvidaré de ese momento de júbilo en mi casa, cuando
tres generaciones veían coronada -¡por fin!- esa vieja ilusión. Y un gallo
negro –obsequio de un tío abuelo- se acercara a la puerta del comedor a
acompañar aquel festejo macondiano con su sonoro canto.
Su
presidencia no fue fácil. Padeció las siete plagas de Egipto. Afrontó todo con
dignidad y coraje. ¿Se equivocó? Sí, muchas veces. ¿Quién no? Es humano. Pero
tengo claro que lo hizo sin mala intención. Movido por el genuino deseo de
hacer las cosas bien. Se puso el país al hombro. Y lo sacó a flote. Hoy, hasta
los contras se lo reconocen. De vuelta en el llano, no se retiró a disfrutar de
sus libros y sus caballos. ¡Nada que ver! Se dedicó a seguir haciendo lo que
siempre hizo: a pelear por sus ideas, como el primer día. Sin reparar en
costos. Como un soldado más. Sabiéndose, como él mismo dice, “un bien inmueble
por accesión propiedad de la República Oriental del Uruguay”. O sea, un servidor
público.
Cuando
cumplió 80 años -hace justamente cinco años atrás-, escribí una carta que
Búsqueda me hizo el honor de publicar. Ese mismo día, Jorge Traverso se la leyó
en su audición de Radio Oriental. Recuerdo su llamado telefónico, dos días después,
para agradecérmela. El diálogo que tuvimos en aquella ocasión quedará grabado
en mi memoria.
Rescato
un fragmento de la nota:
“Quien
lo conoce sabe que es así, como se lo ve: chispeante, agudo, inteligente,
memorioso, calentón, travieso, honesto. En una palabra: auténtico. Por eso,
Jorge Batlle, el ser humano, no vale por ser Batlle, que lo es, sino por ser
Jorge. Un hombre libre que ha sido fiel a sus raíces, las que ha honrado
dignamente sin aprovecharse nunca de su apellido, porque ha sido y sigue
siendo, antes que nada, fiel a sí mismo.
Por
eso, que nadie reclame ni piense siquiera en su retiro. El Uruguay no puede
prescindir de figuras como él. Para los líderes de verdad, como es su caso, no
hay jubilación. No puede, ni debe haberla. Además, a él y a nosotros, aún nos
quedan muchas batallas por librar”.
Como
dijo el poeta: el pasado es prólogo.
¡Salud
Presidente!
miércoles, 24 de octubre de 2012
lunes, 22 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
Colorados continuarán negociaciones con el Partido Nacional para lograr una alianza en Montevideo
Los colorados continuarán las negociaciones
con el Partido Nacional de cara a lograr una alianza para arrebatarle al Frente
Amplio la Intendencia de Montevideo, después de 22 años de gestión.
La
convención del Partido Colorado reunida este sábado aprobó el informe redactado
por el senador Ope Pasquet sobre las alternativas legales. Una de ellas pero
que no encontró demasiado eco entre los convencionales, es la de impulsar una
reforma constitucional para tener un balotaje en las elecciones departamentales.
Si
bien el líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, apoya esa alternativa, no es
la posición mayoritaria y se escucharon muchas opiniones en contra.
La
segunda alternativa es la de elaborar un acuerdo con los blancos y crear un
partido a los solos efectos de votar juntos en las elecciones municipales de
2015.
Los
colorados acordaron que la decisión se tomará en una nueva convención colorada
como lo establece la carta orgánica. “Dentro de la ley y de la Carta Orgánica
todo, fuera nada”, dijo Bordaberry.
Si
bien los colorados hicieron hincapié en mantener la identidad de cada partido, hubo
quienes marcaron distancia de los blancos, principalmente del Herrerismo y
también lanzaron críticas para los blancos por no jugar limpio, la mayoría de
los expositores subrayó la necesidad de establecer un acuerdo para recuperar
Montevideo.
Fuente:
El Observador
Etiquetas:
Frente Amplio,
Herrerismo,
Intendencia de Montevideo,
Ope Pasquet,
Partido Colorado,
Partido Nacional,
Pedro Bordaberry,
Vamos Uruguay
sábado, 20 de octubre de 2012
Renovación en curso
Tal parece que las novedades políticas en la próxima campaña
vendrán del lado de la oposición. Con un cada vez más firme regreso del ex
presidente Vázquez, que debe enfrentar el vendaval que él mismo desató al
entregar Pluna a un grupo que profundizó sus problemas hasta llevarla a la
quiebra, la oposición se apresta a poner en marcha el proceso para elegir a sus
candidatos.
Aún es temprano para vaticinar resultados, y todas las posibilidades están abiertas. Pero hay una gran posibilidad para la renovación. En el Partido Colorado, si bien ya no es una novedad, la candidatura del senador Bordaberry se perfila para coronar una estrategia bien diseñada en su intento por identificarse con algunos reclamos muy sentidos de la sociedad, como el de la seguridad.
En el Partido Nacional, la figura del senador Larrañaga aglutina la mitad de los votantes, en un proceso en el que aún no se ha entablado una batalla formal por la candidatura presidencial. Pero ya emerge la figura del diputado Luis Lacalle Pou, como un posible candidato del otro sector de esa colectividad, que es el mayoritario a la luz de las pasadas elecciones.
Si este proceso se consolida, probablemente la próxima campaña puede tener como uno de sus ejes la renovación en el liderazgo del país, que otra generación ya está reclamando.
(*) Periodista
viernes, 19 de octubre de 2012
Sobre disciplina partidaria
Cuando el miércoles pasado se trató en el
Senado el proyecto de ley sobre despenalización del aborto, yo dije que estaba
a favor del proyecto pero que votaría contra él por disciplina partidaria, y
así lo hice.
En este caso, al igual que en algún otro muy reciente (anulación de la
Ley de Caducidad), la cuestión de la disciplina partidaria adquirió una cierta
autonomía, y se la discute independientemente de la posición que se tenga sobre
el tema de fondo de que se trate. ¿Cómo deben actuar los legisladores:
siguiendo siempre su propia convicción, o ajustándose a los lineamientos
definidos por su partido o su sector, cuando así se les exige que lo hagan?
Desde los comienzos del siglo XX, el criterio dominante en la política
uruguaya ha sido el que podríamos denominar “pro disciplina”.
En 1903, el Partido Nacional expulsó de sus filas a Eduardo Acevedo Díaz
porque votó a favor de la candidatura presidencial de don José Batlle y Ordóñez
(en aquella época el presidente era elegido por la Asamblea General, y los
blancos habían resuelto apoyar a otro candidato colorado, Eduardo Mac Eachen).
En los años 20 hubo otro disidente en filas nacionalistas, Lorenzo Carnelli, y
se le negó el uso del lema partidario (lo que le costó a Herrera la pérdida de
la presidencia en la elección de 1926). Y más recientemente, en el año 2008, el
Directorio del Partido Nacional declaró “asunto político” el proyecto de ley
sobre despenalización del aborto tratado ese año, y exigió a sus legisladores que
votaran en su contra (ver Bottinelli, Oscar, y Bouquet, Daniel, “El
aborto en la opinión pública uruguaya”, pág. 14).
En el Partido Colorado, Batlle y Ordóñez sostenía una concepción
particularmente fuerte de la disciplina partidaria. En 1919 promovió y logró la
creación de un órgano partidario, la Agrupación de Gobierno Nacional, en el que
se discutirían los asuntos de administración y de gobierno para acordar
posiciones comunes al respecto. Feliciano Viera no estuvo de acuerdo con él, se
alejó del Batllismo y formó lo que se conoció como el “vierismo”. Cuando la Agrupación se pronunciaba por dos tercios de votos, el
incumplimiento de sus resoluciones podía determinar la censura del incumplidor,
que tendría por efecto su “descrédito partidario”. (En los años veinte el
Batllismo iría más lejos, postulando incluso como aspiración, para una futura
reforma constitucional, la revocabilidad de los mandatos legislativos).
La Carta Orgánica del Partido Colorado de 1983 mantuvo la existencia de
la Agrupación de Gobierno. Esta institución de pura cepa batllista tampoco
sufrió alteraciones con la reforma del año 2007. La Carta Orgánica no
dice qué asuntos son de la competencia de la Agrupación de Gobierno (no hace
tampoco referencia al programa), ni establece una reserva de temas que queden
excluidos de la disciplina partidaria y librados a la convicción personal de
cada legislador; es la propia Agrupación, por lo tanto, la que elige los
asuntos sobre los que se pronuncia y los términos más o menos compulsivos en
los que declara su “parecer” al respecto. Cabe agregar que, en los hechos, la
Agrupación no funciona a nivel de todo el partido, sino de cada uno de los
sectores que lo integran.
En el Frente Amplio es tradicional la disciplina de voto. Quienes
no se han sometido a ella han terminado yéndose (como se fueron Zabalza de la
Junta Departamental de Montevideo, y Chiflet de la Cámara de Diputados) o han
sido políticamente estigmatizados (Semproni por votar en contra de la primera
tentativa de anulación de la Ley de Caducidad).
La Constitución no se refiere a la disciplina partidaria, porque
reconoce a los partidos políticos “la más amplia libertad” para organizarse
como mejor les parezca (artículo 77, numeral 11). Pero todo nuestro sistema
electoral (con la excepción del voto por los candidatos en la segunda vuelta de
la elección presidencial) está estructurado en torno a la idea de que se vota
por un partido, antes que por sus candidatos (por eso el doble voto simultáneo,
las listas sábanas cerradas y bloqueadas, el tercer escrutinio, etc.). Las
hojas de votación dicen “Voto por el Partido tal, y las precedentes listas de
candidatos”. No se puede ser candidato por fuera de los partidos.
Cuando la bancada parlamentaria de Vamos Uruguay decidió reclamar unidad
de acción a sus legisladores para votar en contra del proyecto de ley sobre
despenalización del aborto, innovó dentro de la tradición partidaria. Innovó,
porque nunca antes los colorados habíamos apelado a la disciplina partidaria en
esa materia; pero lo hizo dentro de una vieja tradición, como surge de todo lo
expuesto. El diputado Fernando Amado y yo nos opusimos a la innovación, pero
puesto el asunto a votación, perdimos por catorce votos contra dos. El paso
siguiente fue la discusión y votación sobre el tema de fondo, la
despenalización del aborto; en esta ocasión, fuimos tres (Gloodtdofsky, Amado y
yo) contra trece.
Por supuesto que no me agradó votar en contra de mis convicciones; pero
lo hice, porque creo firmemente que no hay democracia sin partidos políticos,
ni partidos políticos sin unidad de acción y disciplina de voto en los temas
que, en cada momento, las mayorías califican de fundamentales o estratégicos.
El nervio del asunto está en cómo se adoptan las decisiones en estas
materias. Si resuelve el líder de turno, por sí y ante sí, caemos en bien
conocidos personalismos. Pero si se resuelve colectivamente, por votación y
previa discusión, lo que corresponde es acatar lealmente lo resuelto por la
mayoría.
Así, al menos, pienso yo.
(*) Abogado. Senador de la
República (Vamos Uruguay –Partido Colorado)
miércoles, 17 de octubre de 2012
La gran matufia
Al encargarle al Secretario
Breccia el tema Pluna, el Poder Ejecutivo descarga la culpa sobre Lorenzo,
Pintado y el (Banco) República, o sea: Astori.
El Presidente dice: no tengo nada que ver con este enchastre.
¿Quién puede creer que el Poder Ejecutivo no sabía nada?; y si fuera así, tiene que cambiar a los Ministros y al Presidente del Banco República. Tal cosa no sucederá.
El Poder Ejecutivo sabía todo desde antes de abrirse el sainete. Ahora pretende salvarse anulando el remate. El remate fue siempre nulo. El que apareció comprando falsificó su identidad, no acreditaba la representación de Cosmo, no se presentó ante el rematador a cumplir con las obligaciones que genera el boleto emitido.
Todo es nulo, y lo que es peor, todo es una gran matufia.
(*) Abogado. Ex presidente de la República (2000-2005)
martes, 16 de octubre de 2012
PLUNA y los ex-impolutos
Por Oscar Ventura (*)
Análisis temporal sobre Pluna:
1. Pese a las advertencias de la oposición y
las observaciones del Tribunal de Cuentas, Rossi, Astori y Vázquez impulsaron y
lograron la aprobación de la asociación con Leadgate. Entonces como ahora un
Ministro decía que si se hablaba mucho se iba a estropear el negocio (http://www.espectador.com/1v4_contenido_print.php?id=105902).
El resultado del negocio fue el vaciamiento de Pluna (http://www.180.com.uy/articulo/26505).
2. La
oposición blanca y colorada cuestionó a Campiani desde el primer momento,
recibiendo como respuesta lo siguiente:"Con respecto a las garantías,
Campiani aclaró que el Estado no corre ningún riesgo y que en última instancia
el consorcio será el responsable de los negocios que haga. Se señala que el
Estado aporta una garantía de tipo financiero, pero que si en algún momento el
plan no funciona y hay que responder a los créditos pedidos, el Estado debería
cubrir ese monto “temporalmente”, pero “vendería los aviones y Leadgate se
haría cargo de la diferencia entre el saldo de venta y el saldo de los créditos
en ese momento”.
3. Un
año después de la asociación, no solo no se habían cumplido las promesas de
Campiani, sino que de los 175 millones que iba a poner solo puso 15,
modificando sustancialmente el plan de negocios. Esto fue advertido por la
oposición en el Parlamento en 2008 (Blixen en Brecha,http://www.semanario-alternativas.info/archivos/2008/9)
septiembre/34-- 19.09.2008/PORTADA/paginas%20portada/pluna.html). Ya se hablaba
de la deuda que se iba generando por el no pago del combustible.
4. El estado tomó para sí la obligación de
dar una garantía soberana de 178 millones de dólares con la oposición de todos
los otros partidos ya que se hubiera necesitado una ley para hacerlo (Brecha,http://www.semanario-alternativas.info/archivos/2008/9)septiembre/34---19.09.2008/PORTADA/paginas%20portada/pluna.html).
Por esa garantía es que el estado hoy debe los 137 millones al Scotia Bank.
5. El gobierno paga un despido a Campiani
como gerente general (despido al que no tenía derecho por no haber ocupado ese
cargo durante al menos 3 meses) de 3 millones de pesos (http://www.180.com.uy/articulo/27429_Campiani-habria-cobrado-despido-de-tres-millones-de-pesos).
Antes de eso, a un sindicalista al que se le comprobó que robaba a la compañía
se le pagan 180.000 dólares para que se borre (http://www.elobservador.com.uy/noticia/229946/sindicalista-alega-confidencialidad-para-no-explicar-su-salida-de-pluna/).
Esto se da supuestamente dentro de una reorganización de la gestión de Pluna
encarada por el estado, que pretende que esta siga volando (http://www.turismo.gub.uy/cruceros/item/2929-gobierno-decide-cambios-en-la-gesti%C3%B3n-de-l%C3%ADnea-a%C3%A9rea-pluna?tmpl=component&print=1).
6.
Pese a lo anterior, cerraron Pluna intempestivamente antes de las vacaciones de
Julio (grave error de juicio, comercialmente un desastre) justificándose en
razones falsas (Pedro se los dijo en Julio,http://www.subrayado.com.uy/Site/noticia/14130/la-oposicion-y-pluna-dudas-desconfianza-y-preocupacion,
y ayer domingo Rossi lo confirmó en El Espectador,http://www.espectador.com/noticias/250381/varig-ven-posible-reclamos-judiciales-contra-estado).
Las razones reales nunca se han explicado.
5. Impusieron su mayoría en las cámaras para
votar, sin apoyo ninguno de la oposición, una ley especial para la liquidación
de Pluna SA que salteó la Ley de Concursos en este caso particular y pasó
al estado desde el final de la cola de cobro a ser el principal acreedor a
cobrarse de los activos de la compañía, dejando por el camino a todos los otros
acreedores. La bancada en pleno del FA fue denunciada en la Justicia por este
hecho, pero no pudo ser investigada por sus fueros (http://afusec.wordpress.com/2012/08/31/inedito-toda-una-bancada-de-legisladores-citada-por-la-justicia/).
El abogado que participó en la redacción de esa ley fue el mismo Ricardo
Olivera, abogado de Campiani, que le consiguió a este los 3 millones de pesos
de despido (http://afusec.wordpress.com/2012/08/31/pluna-severo-y-urgente-pedido-de-informes/).
6. La
ley de subasta de Pluna no estableció un mecanismo común y corriente de subasta
al alza, sino un mecanismo con una base de 137 millones (lo que se le debía al
Scotia Bank) y, si no diera resultado, una a la baja con un piso de 100 milones
(que es obviamente lo que el gobierno pensaba que los aviones valían). El
precio de lista de los aviones es 35 millones cada uno, Campiani admitió
haberlos comprado a 24 millones. Teniendo en cuenta que los aviones son usados,
que deben pasar una costosa revisión en tiempo cercano que debe descontarse del
precio, y que se debía incurrir en unos 5 millones de reparaciones en el
momento del cierre, esos aviones no podía alcanzar en ningún caso un valor
superior a 15 o 16 millones, o sea entre 105 y 110 millones. Por eso se
estableció el segundo punto tan cercano al primero (¿a quién se le ocurre
avisar que si no obtiene 137 los remata a 100 exactamente el mismo día?). La
subasta a la baja implicaba tomar a los exempleados de Pluna, la subasta por
137 millones no.
7. La
mayoría del FA evitó que se instaurara una comisión investigadora y el gobierno
declaró confidencial toda la información sobre Pluna (Blixen en Brecha, Mucha
chanchada junta,http://elmuertoquehabla.blogspot.com/2012/07/quien-desplumo-pluna.html).
8. Se
convocó la subasta para el mediodía del 12 de Setiembre y en la mañana de ese
mismo día se suspendió, supuestamente para permitir que se presentaran más
oferentes (http://www.elpais.com.uy/120912/ultmo-663359/ultimo-momento/suspenden-subasta-de-pluna-para-captar-mas-interesados/).
Era vox populi que no había nadie que fuera a ofertar lo que se pedía. Mujica
entonces pidió a López Mena si no "conocía a alguien" que pudiera
interesarse en el negocio y LM le habló al gobierno de interesar a Cosmo (http://www.elobservador.com.uy/noticia/234166/gobierno-pidio-a-lopez-mena-que-traiga-un-inversor-y-el-empresario-acerco-a-cosmo/).
El gobierno entonces conocía a Cosmo.
9. Se
realizó la subasta el 1 de Octubre y enseguida se asignó al "señor de la
derecha" en nombre de Cosmo por 137 millones (http://elmuertoquehabla.blogspot.com/2012/10/a-quien-le-vendieron-los-aviones-de.html).
La oposición calló estupefacta y el oficialismo cacareó (La República,
Tapón de boca a los agoreros de siempre: aerolínea española Cosmo paga 137
millones de dólares por los aviones de PLUNA, http://elmuertoquehabla.blogspot.com/2012/10/a-quien-le-vendieron-los-aviones-de.html).
Después se supo que: el comprador había usado un nombre disimulado, el
escribano certificó cosas que no sucedieron (no hubo puja, no verifico que el
nombre del comprador coincidiera con el documento), el comprador era, en
realidad, un ex-empleado de López Mena, para más inri compadre de su hijo
(padrinos mutuos de hijos respectivos) además de un antiguo compañero de clase,
que Cosmo tenía un capital accionario de la décima parte de lo necesario para
comprar los aviones, que los socios mayoritarios no estaban al tanto de la
compra, y que el Ministro Lorenzo, López Mena y su hijo, y el promitente
comprador se reunían negociando en Lindolfo, vaya uno a saber qué.
10. El BROU concesió un aval a Cosmo, por
orden directa del Ministro Lorenzo a Calloia y en un primer momento hubo
completo hermetismo de como y por que se había concedido el aval. Luego se supo
que había sido por sola voluntad de Calloia desde Punta del Este, sin tener a
la vista ninguna evidencia de solvencia de la compañía. Calloia se negó a
hablar del aval diciendo que estaba amparado por el secreto bancario, lo que es
falso, no lo está. Luego de un par de días dejaron saber que el aval se
concedió contra una garantía de una aseguradora argentina (no contra ninguna
garantía de la empresa Cosmo) que curiosamente no solo trabaja con las
compañías de López Mena, sino que BQBSeguros es broker de la antedicha
aseguradora.
10.
Hoy por hoy la novela no terminó. Los rematadores no cobraron todavía, pese a
que se han vencido todos los plazos. El boleto parece que será adquirido por
López Mena que da por hecho que los aviones son suyos (ya le está mandando a
hacer modificaciones). Mientras tanto negocia con el estado las frecuencias,
los subsidios y la gente que contratará (obsérvese que al haber adquirido "pagando"
los 137 millones no tiene ninguna de las obligaciones del plan B de la ley).
Muchos de nosotros dudamos que realmente pague los 137 millones, o que negocie
con el Scotia Bank dar la garantía por ese monto (lo que dejaría libre al
estado uruguayo de esa deuda) y desconfiamos que el estado uruguayo seguirá
siendo garante solidario.
En
conclusión, una larga historia de abusos, errores, equivocaciones, soberbia e
ilegalidades, capitalismo prebendario, desidia, improvisación y amateurismo.
Y
esto, señores, aún no ha terminado.
(*)
Doctor en Química
domingo, 14 de octubre de 2012
Blancos y colorados buscan acuerdos en el interior
Si bien en
Montevideo las negociaciones entre blancos y colorados para conformar un lema
accidental para las departamentales de 2015 todavía está en pañales, en el
interior la idea prendió con más fuerza.
Desde que el Frente Amplio comenzara a mostrar en Montevideo
una sostenida caída de apoyo a la gestión y en la intención de voto, entre
dirigentes del Partido Nacional y el Partido Colorado se puso en marcha un
movimiento a fin de buscar una fórmula que permita en 2015 confluir en una
misma propuesta electoral para disputarle el gobierno departamental a la
coalición de izquierda.
Un mes atrás, la consultora Cifra que dirige Luis
Eduardo González publicó una encuesta según la cual la desaprobación al
gobierno frenteamplista de Montevideo está en su nivel más alto desde que llegó
al poder en la capital, en 1990: un 55% no comparte la gestión de la intendenta
Ana Olivera. Solo el 29% de los montevideanos de todos los partidos aprueba su
gestión.
Pero el dato más llamativo de la encuesta es el
nivel de aprobación y desaprobación que recibe la gestión de Olivera en la
propia interna del Frente Amplio: 40% aprueba y 40% desaprueba, con 20% que no
abre opinión.
"Antes de la asunción de Olivera ya había
muchos ciudadanos no conformes con el estado de la ciudad. Muchos de estos `no
conformes´ esperaban que las cosas cambiaran. Ahora, cerca de la mitad del
gobierno de Olivera, ya perdieron la paciencia. Para los montevideanos la
ciudad está mal y no mejora", dice el informe de Cifra de la encuesta
realizada entre el 31 de agosto y el 10 de septiembre.
Esta coyuntura ambientó el desarrollo de la idea de
que blancos y colorados confluyeran unidos a la próxima comparecencia
departamental. Incluso una delegación del Partido Colorado, encabezada por su
secretaria general, la diputada Martha Montaner, le presentó una propuesta
formal al Directorio del Partido Nacional.
Hasta el momento se manejan 2 alternativas. Una es
conformar un lema accidental. Esta idea se está manejando para Montevideo, y
las negociaciones están a cargo de los senadores Gustavo Penadés (Unidad
Nacional) y Ope Pasquet (Vamos Uruguay), pero por ahora están en sus etapas
iniciales.
La otra es votar bajo uno de los dos lemas con
candidatos de uno y otro partido. Esta alternativa está siendo explorada en
varios departamentos como Florida, Treinta y Tres y Durazno, y tiene como
antecedente una antigua fórmula empleada en San José en las elecciones de 2000
por el entonces candidato a la Intendencia Juan Chiruchi. El primer suplente de
Chiruchi era José Luis Falero, blanco, y el cuarto era Erwin Klassen, colorado.
En esa lista, el tercer titular a la Junta Departamental también era colorado.
La tradicional lista 22 de Chiruchi en San José
presentó una particularidad en esa elección: los nombres de los candidatos del
Partido Nacional iban en color negro y los del Partido Colorado, en rojo.
"La gente quiere que se busque una solución
para ganarle al Frente Amplio en Montevideo. Pero hay que definir una
estrategia de nivel nacional", apuntó Chiruchi a El País. "No con un
lema accidental. La mejor forma de hacerlo es la que ya fue probada en San
José", añadió.
Encabezaba la lista el dirigente que más fuerza de
opinión pública tenía, fuera blanco o colorado, recordó Chiruchi.
Las conversaciones que se vienen dando ahora en
departamentos como Florida, Treinta y Tres y Durazno son para explorar el
panorama político local y auscultar posibles candidatos a intendente. La
condición esencial es que se trate de un dirigente que no tenga resistencia en
ninguno de los dos partidos.
Además de Montevideo, el Frente Amplio gobierna hoy
en Canelones, Maldonado, Rocha y Artigas. El Partido Nacional lo hace en San
José, Florida, Flores, Durazno, Colonia, Río Negro, Cerro Largo, Tacuarembó,
Paysandú, Lavalleja, Soriano y Treinta y Tres. Y el Partido Colorado en Rivera
y Salto.
LEMA ACCIDENTAL. Dirigentes del Partido Nacional
reconocen que en su interna la propuesta de un lema accidental es difícil de
instrumentar, porque quienes participen en ese nuevo partido no podrán ser
convencionales ni participar en las listas al Senado o la Cámara de Diputados
en las elecciones d octubre de 201|4.
En el Partido Colorado el principal impulsor de una
forma de votar junto con el Partido Nacional es Vamos Uruguay, el sector que
lidera el senador Pedro Bordaberry. La semana pasada transmitió a los
nacionalistas que está dispuesto a encontrar una solución pero "no sólo
para Montevideo sino para todo el país", dijeron fuentes políticas.
Por ahora el tema del lema accidental "viene
siendo analizado internamente por cada partido", dijo a El País el senador
Penadés. Sigue habiendo apoyo a la idea pero "los partidos la están
discutiendo internamente", insistió.
Los colorados manejan ya algunos informes jurídicos
preliminares, encargados en su momento, que avalan la posibilidad de conformar
un lema accidental para 2015, según indicó a El País el senador Pasquet. Se
trata de instructivos sobre qué se necesita para formar un partido nuevo, y la
fórmula de presentación ante la Corte Electoral, entre otros aspectos
reglamentarios.
Pasquet dijo desconocer cualquier gestión que se
esté haciendo en el interior del país.
La presentación común con los blancos será el tema
central de la Convención Nacional del Partido Colorado del próximo sábado 20 en
Montevideo. "Va a ser el gran tema político de la Convención", indicó
el senador de Vamos Uruguay.
Con miras a las departamentales de mayo de 2015,
hasta ahora sólo el diputado Jorge Gandini (Alianza Nacional) ha postulado su
candidatura a la Intendencia de Montevideo. Precisamente, Alianza Nacional,
sector liderado por el senador Jorge Larrañaga, es el más reticente a hacer
acuerdos con los blancos para votar juntos.
Fuente:
El País Digital
Chávez: razones para una "victoria"
No es en una gestión de gobierno
exitosa donde hay que buscar la clave de la tercera reelección de Hugo Chávez,
coneguida el pasado domingo 7 con el 54% de los votos, sino en el poderoso
vínculo afectivo, reforzado por generosos planes de asistencia social, que
logró establecer con más de la mitad de los venezolanos, que desde hace 14 años
lo votan como presidente de Venezuela.
Este hijo de maestros de escuela primaria nacido hace 58 años en el estado Barinas, en la región de los llanos, quedó en la antesala de convertirse en el presidente que más tiempo haya ejercido ininterrumpidamente la presidencia de Venezuela. Si logra finalizar su mandato de seis años, que asumirá el próximo 10 de enero, Chávez habrá completado 20 años al frente del país, sólo superado por el general Juan Vicente Gómez, quien entre 1908 y 1935 gobernó 16 años de modo directo y otros 11 años de modo indirecto, controlando presidentes títeres.
Esta singular proeza política tuvo como punto de partida un fracasado golpe militar contra el presidente Carlos Andrés Pérez, a quien intentó derrocar en 1992, cuando era teniente coronel del ejército. Tras purgar junto a sus camaradas alzados en armas dos años de condena, fue indultado por el presidente Rafael Caldera en 1994. Una vez recuperada la libertad, se convirtió en el actor político más importante de Venezuela, empujado por el descrédito en el que había caído el sistema de partidos surgido tras el fin de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, sobre la base de la socialdemócrata Acción Democrática (AD) y el socialcristiano COPEI, que se alternaron en el poder hasta la primera victoria de Chávez en 1998.
Chávez ingresó de lleno a la arena política con su partido Movimiento V República, que fundó en 1997 para competir en las elecciones del año siguiente, que ganó con el 56 % de los votos. Tras jurar como presidente de Venezuela sobre una “moribunda Constitución” el 2 de enero de 1999, Chávez inició un frenética carrera política signada por dos constantes: su obsesión por construir el “socialismo del siglo XXI”, imprecisa definición que mezcla asistencialismo, empresa privada y brotes de castrismo, y su impulso irrefrenable por plebiscitar su nombre, la nueva Constitución o enmiendas para habilitar su reelección indefinida.
Su proyecto de eternizarse en el poder, y dejar atrás la figura legendaria del general Gómez, enfrentó en el último año dos obstáculos que no estaban en sus planes: un cáncer detectado el año pasado, por el que debió someterse a varias intervenciones quirúrgicas y dolorosos tratamientos en Cuba, y la vigorosa personalidad del nuevo líder de la oposición, el joven abogado y gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonsky.
El pasado domingo 7 pareció demostrar que había superado ambos escollos. Pero tal vez sea demasiado temprano para cantar una victoria definitiva. Por lo pronto, el cáncer que afecta al presidente no es un tema sobre el cual haya información oficial verificable. Apenas se han conocido declaraciones del propio Chávez, o ruegos públicos a Jesucristo implorando por su vida, y escuetos comunicados oficiales divulgados durante sus largas estadas en La Habana, que no permiten vislumbrar la verdadera entidad del tumor, sus posibles ramificaciones y las probabilidades de éxito de los procedimientos seguidos para extirpar el mal o controlar su evolución.
El caso de Capriles es diferente. Este carismático dirigente de 40 años, que ya fue presidente de la Cámara de diputados, alcalde del Municipio Baruta, zona elegante del área de Caracas y gobernador del estado Miranda, llegó para quedarse en el escenario político venezolano. Gracias a su vigorosa campaña, la oposición que hace seis años deambulaba sin un rumbo fijo ni un timonel seguro, hoy sumó 2 millones más de votos con relación a la anterior campaña, mientras Chávez apenas agrego algo más de 150.000 sufragios a su cosecha del 63 % de los votos que entonces obtuvo.
PREPARANDO EL RELEVO
Si bien no hubo alegaciones de fraude en el conteo final de los votos, ni denuncias de irregularidades de tal magnitud que pudieran poner en cuestión la limpieza del acto electoral, no faltaron suspicacias a la hora de analizar la masiva concurrencia a las urnas, algo superior al 80%, un récord histórico en un país donde el voto no es obligatorio. Ese guarismo representa más de un millón de votos por encima de lo que todas las encuestas auguraban, a la luz de la decisión de abstenerse que sistemáticamente mostraba el 10% de los votantes. Casualmente, esa es la diferencia aproximada en votos que alcanzo Chávez frente a su contendor.
Las especulaciones sobre las razones que hicieron cambiar de idea a ese millón de ciudadanos en pocos días encierran el secreto último de la poderosa maquinaria electoral del oficialismo. En tiendas opositoras se asegura que un aceitado mecanismo de movilización y financiamiento de votos es la clave del éxito. “El chavismo tiene una cantidad de recursos ilimitada a su disposición para las elecciones. No se trata solamente de dinero, sino también de verdadero ejército de decenas de miles de personas asalariadas en todo el país para asegurarse de que todos los votos potenciales en reciprocidad por los subsidios económicos no falten en las urnas”, dijo a Búsqueda un dirigente opositor.
La candidatura de Capriles, y el avance que gracias a ella hizo la oposición, fueron las grandes novedades del pasado domingo. Para que ello fuera posible, dirigentes de diversas fracciones opositoras acordaron el año pasado unificar sus esfuerzas en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para enfrentar sin fisuras la cuarta postulación presidencial de Chávez. El procedimiento elegido fue una elección abierta entre cinco precandidatos, aunque los más fuertes eran el socialdemócrata gobernador del rico estado petrolero Zulia, Pablo Pérez, y el liberal Henrique Capriles, gobernador del estado Miranda.
La elección interna se realizó el 12 de febrero, y logró movilizar a tres millones de simpatizantes, de los cuales el 60% apoyó la postulación de Capriles. Simultáneamente se eligieron los candidatos que representarán a la coalición MUD en las elecciones del próximo 15 de diciembre para elegir 24 gobernadores y 335 alcaldes de otros tantos municipios desparramados a lo largo de los 916.000 kilómetros cuadrados de superficie, donde viven 27 millones de venezolanos.
Este será el primer test de fuerza del chavismo, luego de la tensa y agotadora jornada del 7 de octubre. Entre los analistas políticos prima la idea de que los candidatos a gobernadores del chavismo serán finalmente los chivos expiatorios de la disconformidad bastante extendida, incuso en filas oficialistas, sobre la deslucida gestión del gobierno. “No importa que las calles tengan pozos, no importa que a veces no haya luz y que haya problemas con el agua, lo que importa es la patria”, sostuvo Chávez en uno de sus discursos de campaña, en una tácita admisión de los problemas que acucian a los ciudadanos desde hace años.
Si este pronóstico se confirmara con la pérdida de muchas de las 22 gobernaciones que hoy controla el chavismo, el proyecto político de Capriles habrá dado un nuevo paso adelante. El resto depende de la evolución de la enfermedad de Chávez. La Constitución sólo permite que el vicepresidente asuma la presidencia del país en forma definitiva si la vacancia ocurre en la segunda mitad del mandato presidencial de 6 años. Si ocurre antes, los ciudadanos deben ser convocados nuevamente a las urnas para elegir al sucesor. Sin heredero visible a la vista, el chavismo quedaría entonces a las puertas de su desalojo del poder, que, tal como quedó demostrado claramente el domingo 7, reside exclusivamente en la figura de este locuaz, astuto y tenaz oficial de infantería, que domina la escena desde que en 1992 decidió acabar, con un golpe militar, con la democracia en Venezuela.
(*)Periodista.
Aclaración:
este texto fue publicado el 11.10.12 en la Sección Cartas de los lectores del
Semanario Búsqueda
Tiempos de secesión, tiempos de integración
Este año, las celebraciones del doce de
octubre no encuentran a la Madre Patria en su mejor momento. La crisis
económica hace estragos en la sociedad y produce, inexorablemente, conmociones
políticas. Entre estas últimas, sin duda la más importante es el rebrote del
independentismo catalán. Por supuesto, no es nuevo esto de que los catalanes se
consideren una nación por derecho propio y pretendan darle a esa nacionalidad
el correlato de un estado independiente del estado español. Pero quizás nunca
antes había ocurrido que centenares de miles de personas, según las
estimaciones más conservadoras, o más de dos millones de ellas según las más
entusiastas, salieran a las calles el once de setiembre a celebrar la Diada
(día nacional de Cataluña), agitando la “senyera” (la bandera catalana) y
reclamando independencia.
Artur Más, el jefe del gobierno de Cataluña, convocó a elecciones
anticipadas y planteó como cuestión central la de la independencia, por lo que
quienes resulten electos tendrán un mandato explícito de sus electores al
respecto. Al gobierno español, que viene de rechazar una propuesta de “pacto
fiscal” formulada por Más a Mariano Rajoy en pos de mayores niveles de
autonomía (Cataluña se queja de que aporta mucho y recibe poco), el asunto no
le hace gracia. A quienes reclaman un referéndum para zanjar el pleito -y
señalan como ejemplo el que se realizará en el Reino Unido en el año 2014, para
que Escocia decida si quiere seguir formando parte de él o no- les contesta que
la unidad de España es asunto de todos los españoles, y no sólo de los
catalanes.
Demás está decir que los vascos siguen atentamente la discusión. No
parece aventurado suponer que la crisis económica, severa como es, pasará mucho
antes de que se resuelvan estas cuestiones, enraizadas en lo profundo de la
historia de España y atinentes a la identidad misma de los pueblos que la
habitan, así como a la estructura del estado que –hasta hoy
al menos- comparten.
En la vieja Europa, los pujos independentistas no se circunscriben a
España y el Reino Unido. Recordemos que en 1993, tras un breve y fallido ensayo
de federalismo, Checoeslovaquia se descompuso en la República Checa y la
República Eslovaca. Lo que ocurrió en la vieja Yugoslavia fue demasiado
sangriento como para olvidarlo. Y en el reino de Bélgica, que se constituyó en
estado independiente en la misma época en la que los orientales juramos nuestra
primera constitución, las dificultades de la convivencia entre flamencos y
valones han llegado últimamente a niveles que obligan a preguntarse hasta
cuándo querrán o podrán seguir juntos.
Cabe suponer que la existencia de la Unión Europea juega a favor de los
pujos secesionistas. La independencia no equivale a aislamiento ni a
desvalimiento internacional, si se cuenta con formar parte de una Unión que
ofrece a sus miembros un gran mercado único, reglas comunes, tribunales que las
hacen cumplir y fuerte capacidad negociadora en el comercio global. La Unión
hace menos necesarios a los grandes estados y les hace la vida más llevadera a
las pequeñas nacionalidades que quieran izar bandera propia e instalarse por su
cuenta.
En América las fuerzas en auge no son las centrífugas. Es cierto que
Quebec no renuncia a sus aspiraciones de independencia de Canadá y que, en
Bolivia, Evo Morales debió enfrentar situaciones que pudieron haber desembocado
en el desmembramiento nacional. Pero son casos excepcionales. En general, los
estados nacionales gozan de buena salud. Hipotéticas amenazas a su integridad
territorial, además, no serían tratadas con la civilizada madurez con la que
los británicos acordaron su referéndum y los checoeslovacos su divorcio.
En la agenda del continente joven lo que está marcado no
son las secesiones ni los reacomodos nacionales, sino la integración a partir
de los estados hoy existentes. Que el camino es largo y cuesta arriba lo demuestra
la historia del Mercosur. Así como en Europa uno de los primeros estados
nacionales, España, debe enfrentar los desafíos secesionistas, en América del
Sur el líder emergente, Brasil, debe demostrar que puede conducir un proceso de
integración regional exitoso.
Eso, todavía está por verse.
(*)
Abogado. Senador de la República (Vamos Uruguay – Partido Colorado)
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