El SEMANARIO RECONQUISTA es el órgano de prensa de la Agrupación Reconquista del Partido Colorado, fundado por Honorio Barrios Tassano y Carlos Flores. Director Prof. Gustavo Toledo.

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viernes, 14 de junio de 2013

Por qué necesitamos acuerdos comerciales

Por Ope Pasquet (*)

La relación que le convenga tener a Uruguay con la Alianza del Pacífico (acuerdo comercial que reúne a México, Perú, Colombia y Chile) es un nuevo motivo de controversias en el seno del gobierno. Mientras el vicepresidente Astori se manifestó enfáticamente a favor de una mayor aproximación a ese grupo de economías pujantes y abiertas, vinculadas entre sí por tratados de libre comercio, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores ya le  señalaron que Uruguay, actuando por su cuenta, no podría constituirse en parte de ese acuerdo, porque no lo permiten las normas del Mercosur.  

No parece que el gobierno del Frente Amplio pueda adoptar decisiones de importancia en este campo. La interna oficialista ya está demasiado agitada con  disputas fiscales y tributarias, como para agregarle controversias de política exterior. Tabaré Vázquez, que ejercía un liderazgo más fuerte que el de Mujica, no pudo convencer a “la fuerza política” de las bondades de un TLC con los Estados Unidos, que tanto él  como Astori querían celebrar. Aunque quisiera (y no está claro que quiera), Mujica tampoco podría superar las resistencias políticas y sindicales a cualquier acercamiento real –no meramente retórico- a la Alianza del Pacífico. Una vez más, pues, las declaraciones de intención del vicepresidente Astori tendrán valor meramente testimonial.

A los que no somos exportadores, ni especialistas en temas de comercio internacional, la idea de dejar las cosas como están en ese campo puede resultarnos atractiva; por lo menos, a primera vista. En efecto; las exportaciones uruguayas han crecido casi sin interrupciones en los últimos años, y su valor total pronto superará los diez mil millones de dólares. Vendemos nuestra producción a más de cien países. ¿Por qué preocuparnos, entonces?  A menudo leemos o escuchamos que algunos de nuestros compradores del exterior hacen pedidos que  no podemos satisfacer, porque exceden largamente nuestra capacidad de producción. ¿Por qué, pues, necesitamos nuevos acuerdos comerciales? ¿Los necesitamos realmente?

Para responder a estas preguntas, hay que empezar por recordar que nuestras ventas al Mercosur representan aproximadamente la tercera parte de nuestras exportaciones de bienes. Visto del otro lado: las dos terceras partes de nuestra producción exportable se colocan fuera del Mercosur.

Cuando los exportadores uruguayos salen a vender sus mercancías   compiten, obviamente, con exportadores de otros países. En la competencia, incide el precio; no es el único elemento a considerar, pero sin duda es muy importante. El precio, a su vez, resulta determinado por varios factores, uno de los cuales es el arancel que debe pagar el producto para ingresar al mercado extranjero. Poco importa que el empresario uruguayo logre producir a precios competitivos, si al pasar por la aduana del mercado extranjero al que quiere ingresar, su mercancía resulta gravada por un alto arancel. Y si el empresario de otra nacionalidad que compite con el uruguayo, se libra de pagar aranceles porque su país tiene un acuerdo de libre comercio con el país importador, está claro que el empresario uruguayo quedará, en lo que al precio se refiere, fuera de toda posibilidad real de competir.

Celebramos haber obtenido las habilitaciones sanitarias necesarias para que la carne uruguaya se venda en Corea del Sur. Pero ahora que el “producto estrella” del Uruguay puede entrar a ese mercado, se encontrará con que tiene que competir con las carnes estadounidenses, entre otras. Y bien: nuestra carne paga aranceles para entrar a Corea, pero la  carne estadounidense no, porque Corea y los Estados Unidos están vinculados por un tratado de libre comercio (TLC). Corea del Sur quiso celebrar un TLC con el Mercosur, pero la oposición argentina lo impidió. En conclusión: pese a la habilitación sanitaria (todo un logro) nos va a costar mucho vender carne en Corea. Y lo mismo nos va a pasar, con otros países y con otros productos, si nosotros tenemos que pagar aranceles y nuestros competidores no.     

Una de las funciones que debía cumplir el Mercosur era la de servir de plataforma para la celebración de acuerdos comerciales con otros bloques y países. Desgraciadamente, esta función no se cumplió. Veintidós años después del Tratado de Asunción, el Mercosur sólo celebró acuerdos de libre comercio con Israel, Egipto y el Estado Palestino.  

Mientras tanto, el fracaso de la Ronda Doha de la OMC hizo que en el mundo florecieran los acuerdos de libre comercio, entre bloques y entre estados; en los últimos diez años han de haberse celebrado más de trescientos.  

A la luz de estos hechos, se ve con claridad que Uruguay no debe conformarse con el actual estado de cosas. Si no llegamos a acuerdos con ese mundo extra Mercosur donde vendemos las dos terceras partes de nuestra oferta exportable, día a día iremos perdiendo mercados frente a los competidores provenientes de países que sí cuentan con cláusulas de libre comercio a su favor.

El gobierno de Mujica ya no tiene capacidad política para avanzar significativamente en estos temas. Por eso mismo, a partir de marzo del 2015 la inserción comercial internacional del país tendrá que ser una de las prioridades del nuevo gobierno.


(*) Abogado. Senador de la República (Vamos Uruguay – Partido Colorado) 

sábado, 8 de diciembre de 2012

La batalla por la clase media


Por Daniel Bianchi (*)

Un informe del Banco Mundial (BM) divulgado el pasado martes 13 reveló que la clase media en América Latina aumentó a niveles récord entre los años 2003 y 2009, hasta llegar a constituir un inesperado 30% de la población, pasando de 103 millones de personas a 152 millones.

A efectos del trabajo, se considera como integrante de la “clase media” a una persona que obtiene un salario de entre 10 y 50 dólares al día (entre $ 200 y $ 1000) o una familia de cuatro integrantes de ingresos anuales entre 14.600 y 73.000 dólares.

Curiosamente, al tiempo que trascendía este dato, en forma paralela una frase ganaba el espacio uruguayo en los últimos días: se perdió la batalla por la clase media.

Inequívocamente podría sugerirse que la expresión fue deslizada por algún actor político de la oposición. Pero no fue así. El autor de la misma fue, nada más y nada menos, que el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Fernando Lorenzo.

Que un gobernante asuma un error -y no hablamos de los desatinos de PLUNA- es algo ya de por sí infrecuente, pero que además quien lo hace afirme que la Reforma Tributaria aprobada durante el gobierno de Tabaré Vázquez se hizo "a pesar" de que se perdió "la batalla por la clase media", cuando menos merece una reflexión.

La frase de Lorenzo se incluye en un análisis del economista Andrés Rius presentado el lunes 19 en las Jornadas de Economía del Banco Central, y alude a la polémica reforma que creó el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), un propósito sostenido tozudamente por el partido de gobierno.

Lorenzo, quien fue director de la Asesoría Macroeconómica y Financiera del MEF que encabezara Danilo Astori durante el proceso de la reforma, fue entrevistado para este trabajo, y deslizó la frase mencionada, señalando Rius que “en la afirmación hay implícito un sentimiento de derrota, en una disputa en la que habrían salido airosos los opositores a los cambios”.

En buen romance, la teoría indicaba que el gobierno de Vázquez estaba firmemente convencido de la necesidad de equiparar la relación entre las cargas tributarias y la capacidad contributiva, y en ese escenario, se anunciaba que serían los estratos altos los que asumirían la mayor parte del pago del nuevo impuesto, lo que se veía como un acto de justicia.

No obstante, luego se vio que el IRPF era -tal como había anunciado reiteradamente la oposición- un verdadero impuesto al trabajo, que castigaba más no al que más tenía, sino al que más trabajaba. En resumidas cuentas, el castigo cayó forzosamente sobre las espaldas de la clase media. Lejos de obligar tributariamente a los “poderosos ciudadanos de mayores ingresos”, la reforma afectó principalmente a los “ciudadanos de a pie”, muchos de los cuales respaldaban el cambio pero, inesperadamente, se vieron sorprendidos por encontrarse afectados por la reforma e identificados como tributarios del nuevo impuesto. Esos fueron los primeros decepcionados.

Según Rius, “desde el gobierno se percibió que no se había logrado convencer a un segmento fundamental del electorado de que la reforma no era un ataque a sus intereses, y menos aún que sectores importantes de esas mismas capas medias incluso resultarían favorecidos por los cambios en el esquema tributario”.
Pero lo de Lorenzo no es nuevo.

Ya durante el año 2008, legisladores oficialistas plantearon al equipo económico la situación de la "clase media castigada" por el IRPF. Y la situación entre ambas partes, era claramente contrapuesta. Astori y su equipo aseguraban que "los más débiles no pagan IRPF, se quejan los que ganan $ 50.000, que no se mueren de hambre, y les va muy bien”. Los legisladores del propio Frente Amplio, en cambio, planteaban la necesidad de elevar los montos mínimos imponibles durante aquel año y no en 2009, como preveía Astori. Los reclamantes aseguraban que el IRPF estaba “trayendo problemas", y manejaban la posibilidad de “perder votos” de la clase media. Incluso, Astori se mostró molesto y llegó a afirmar que "es paradójico que la izquierda le haga el favor a los que ganan $ 50.000, o a los profesionales que nunca pagaron…”

La realidad mostraría años más tarde que el IRPF afectaría a la amplísima mayoría de los uruguayos, y en especial a los que percibían bastante menos de $ 50.000: Astori se equivocó.

Con seguridad puede afirmarse que, en Uruguay, la clase media no se identifica con una ideología o un partido político, sino que, antes bien, todos los partidos tienen adherentes afines a todas las clases sociales.

No obstante, no menos cierto es que al incrementarse el gravamen sobre la clase media, se extiende el desencanto de la misma con el gobierno y, en consecuencia, se acrecienta el poder de decisión que ella tiene sobre los procesos electorales.
Y esa potestad, de decidir nada más y nada menos quién tendrá la responsabilidad de dirigir los destinos de un país, no es menor.

Quién sabe si, unos y otros, habrán aprendido la lección.

(*) Médico. Representante Nacional por el Departamento de Colonia (Vamos Uruguay – Partido Colorado) 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Burlados por el FA

Por Juan Carlos Nogueira

La interpelación a los ministros Lorenzo y Pintado terminó con el FA declarando satisfactoria las "gestiones" de los funcionarios y sugiriendo que el gobierno compre el boleto de reserva de los aviones. Esto constituye una burla al país a varias puntas, veo por lo menos cinco:

1) Burla del FA porque estas "gestiones" de Pintado y Lorenzo no fueron satisfactorias ni mucho menos. 

2) Burla de Calloia a los procedimientos antilavado de dinero.

3) Burla de BQB y COSMO al gobierno.

4) Burla de Astori, Lorenzo y del FA pidiendo que ahora el gobierno pague por el boleto de un remate fraudulento.

5) Burla de quienes son los verdaderos padres de la criatura, que ni siquiera estaban presentes en sala. Recuerden que esto es apenas la consecuencia del negocio de Vázquez, Rossi, Lepra y Astori con Leadgate.

En defensa de los interpelados sólo habló Michelini, cosa que tampoco los prestigia. Lorier hizo un comentario tibio, pero ni el PCU ni el MPP los defendieron. Sin embargo, al momento de votar todo el Frente Amplio apoyó.

Tampoco tuvieron los interpelados (incluyo a Calloia) la vergüenza como para renunciar. Queda por ver si la justicia abrirá una causa para alguno de los tres personajes. Pero el pueblo no es tonto. Las evidencias quedaron a la vista de quien vio, o escuchó la interpelación. La solución está en nosotros. En 2014 hay que sacar esta gente del gobierno.

Astori desesperado, amenazó con retirar todo el equipo económico, y casi logra proteger a los suyos evitando que se ejecutara el boleto. Pero "como-te-digo-una-cosa" al final hizo la otra, y ejecutarán el boleto nomás. ¿Qué pasará al tratar de ejecutarla? Veremos la solvencia de lo avalado por Calloia.
 
¿Y qué pasará con Pluna? Cederla a los trabajadores como otra empresa autogestionada sería vergonzoso. La deuda la pagamos todos, pero los dueños serían los trabajadores de Pluna. Evidentemente no hay plan, el gobierno reacciona tarde y mal. Mientras tanto tres de los padres de la criatura (Tabaré, Rossi, y Lepra) calladitos.

Sólo el cuarto, Astori, aparece expuesto y trata de evitar hundirse pidiendo calma con cara de palo. Al fracasar su intento de no ejecutar el aval se le engrilletó un ancla al cuello de Calloia, que está engrilletado a Lorenzo, que está engrilletado a Astori. La cadena apunta hacia Rossi, Lepra y Tabaré, pero apuesto a que se corta antes.

Como colofón, "el Sr. de la derecha" y Calloia fueron vistos ayer entrando al despacho de López Mena en BQB (fuente Canal 4). El descaro es absoluto.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Pedro Bordaberry: Lorenzo, Pintado y Astori "demostraron una gran impericia en el manejo" del tema Pluna


Entrevista de radio El Espectador al líder de Vamos Uruguay

La Presidencia hizo público ayer un comunicado en el que transmitía las resoluciones tomadas con respecto a Pluna. En él se afirma que "el Estado debe atenerse a lo dispuesto en la legislación vigente". Sin embargo, "el interés que los aviones vuelen trabajando para con Uruguay y se amorticen operando sigue siendo un objetivo innegociable". El Poder Ejecutivo seguirá en tratativas con los inversores interesados, mientras se analiza "la propuesta de los trabajadores para la formación de una empresa cooperativa que efectivice su compromiso en hechos concretos y reales". Para conocer la visión de la oposición en torno a este tema, En Perspectiva entrevistó al senador colorado Pedro Bordaberry, quien considera que el presidente José Mujica "terminó un proceso lógico de sacar de este asunto" a los ministros de Economía, Fernando Lorenzo y de Transporte, Enrique Pintado, así como también al vicepresidente Danilo Astori. Bordaberry consideró que los jerarcas deben "asumir que hicieron un mal negocio con Leadgate y que hicieron un mal proceso de liquidación y del remate". Además cree que la "impericia que han demostrado Lorenzo y Pintado va a seguir por un rato más".

EMILIANO COTELO:

Búsqueda: “El Poder Ejecutivo planea dar 15 millones de dólares del Fondes al proyecto de los extrabajadores de Pluna”.

El Observador: “Mujica desoyó pedido de Astori y ejecuta la garantía de Cosmo”.

La Diaria (con foto del rematador Mario Stefanoli el día de la subasta): “Ejecútese. Ya venció el plazo para que Cosmo pagara y el Ejecutivo buscará cobrar la garantía presentada al República, aunque prevé que eso llevará tiempo”.

La República: “Se ejecutará garantía y apoyará a trabajadores. Presidencia: ‘Los aviones vuelven a ser del Estado’”.

El País: “Gobierno intentó comprar el boleto, pero no lo logró. Hubo gestiones todo el día y al final Mujica decidió que irá a un juicio que quería evitar. Además, en el comunicado Presidencia criticó la postura de los empresarios, pero dijo que se seguirá negociando con todos”.

En línea está el senador Pedro Bordaberry, líder de Vamos Uruguay en el Partido Colorado.

Me interesa conocer su opinión, ahora que se conoció la resolución de Presidencia.

PEDRO BORDABERRY:

La resolución es un poco confusa, como todo este asunto. Lo mejor son las declaraciones, porque la resolución en ningún lado dice que se va a ejecutar el aval.

EC - No está dicho textualmente, sí en cambio se dice que se va a ir “por el camino que prevé la ley”.

PB - Sí, pero los caminos de la ley pueden generar muchas interpretaciones. Creo que es mejor lo que dijo el presidente después en su declaración: “Se va a ejecutar el aval”. Cuando uno lee el comunicado da la sensación de que no lo aseguraba, pero ojalá se siga ese camino que es el correcto. Creo que el presidente ayer terminó un proceso lógico de sacar del manejo de este asunto al ministro [Fernando] Lorenzo, al ministro [Enrique] Pintado, al vicepresidente de la República y a la gente del Frente Líber Seregni (FLS).

EC - Eso ya había ocurrido cuando nombró al doctor Alberto Breccia, entonces secretario de la Presidencia, para encargarse de esas gestiones. ¿Qué es lo nuevo en ese sentido?

PB - Lo nuevo fue que cuando discutimos en la interpelación, el sector del FLS –en especial el vicepresidente de la República, el contador [Danilo] Astori– presentó esa moción que después votó toda la bancada del Frente Amplio (FA) en el Senado, con la presencia de los ministros Pintado y Lorenzo, pidiendo que se comprara el boleto, a lo que nos opusimos. Y ahí hay un dato que quizás, dado que eran de madrugada, puede haber pasado desapercibido –creo que quedaban algunos senadores y pocos colegas suyos–: los únicos que defendían eso eran los legisladores del FLS; los del MPP, entre otros, no lo hacían. Me parece que ayer el presidente les empezó a dar esa posibilidad a Lorenzo, Pintado, [Fernando] Calloia, pero cuando vio que no salía dijo: “Hasta acá llegamos”. Me parece que los ministros Lorenzo y Pintado y el vicepresidente Astori demostraron una gran impericia en el manejo de todo esto, Calloia también. Así que sería lógico que los remuevan y que pongan abogados a trabajar en serio, que asuman que hicieron un mal negocio con Leadgate y que hicieron un mal proceso de liquidación, del remate, y que se vuelva a empezar de cero.

EC - Se empieza de cero con algunos riesgos que se querían evitar con la moción que presentó en el Senado el FA al final de la interpelación. En teoría, como Cosmo ha anunciado la idea de un juicio al Estado, podría ocurrir que la justicia bloqueara el uso de los aviones. ¿Cómo ve esa posibilidad?

PB - Si usted fuera el Estado, tiene derecho a cobrar impuestos, y resulta que como quien tiene que pagar un impuesto lo amenaza con que va a hacer un juicio entonces no los cobra. Si usted constituyó de forma adecuada la garantía y el aval, como se tienen que constituir en materia bancaria –por lo general son garantías a primera demanda, de mantenimiento de la oferta–, como no cumplió, no mantuvo la oferta, parece bastante sensato pensar que se ejecute la garantía, reitero, si fue bien constituida y no hay ningún problema.

EC - Según anticipó, Cosmo va a argumentar que hubo un ambiente político y mediático agresivo que le impidió el acceso a financiamiento para poder cumplir con lo que había prometido.

PB - Si el aval fue bien constituido, se cobra, y después que hagan un juicio y que digan que fue mal cobrado. Me animaría a decirle que en ese juicio posterior –reitero, si fue bien constituido el aval– el Estado no tiene ningún riesgo, porque ¿Cosmo pagó los aviones en los 30 días que tenía?

EC - No, no los pagó; ni siquiera pagó la comisión del remate.

PB - El vínculo entre Cosmo y Buquebus es evidente, el señor de Cosmo dijo que se llamaba de una forma, y se llamaba de otra. Me parece que prestarle atención a ese argumento es una falta de seriedad absoluta.

EC - Entonces para usted no hay riesgo de que los aviones queden inmovilizados.

PB - No hay riesgo si el aval fue bien constituido, si fue a primera demanda, de mantenimiento de la oferta. Acá hay dos tipos de avales, a primera demanda, se presenta y se cobra, y ya está, no hay ningún problema; pero si el aval fue mal constituido puede haber problemas. No lo sabemos porque el presidente del Banco República (BROU) se niega a informarlo desde hace rato. Eso ha alimentado estas sospechas y este posible accionar de Cosmo.EC - Por un lado está cobrar o no los 13,6 millones de dólares, el BROU los tiene que pagar al fideicomiso, eso es lo primero que debe ocurrir. Después está el problema de si el BROU puede recuperar esos 13,6 millones de dólares. Pero ¿y los aviones?, ¿para usted qué debe hacerse con los aviones? Porque ahora vuelven al fideicomiso, ¿entonces? ¿Hay que rematarlos?, ¿se los puede vender directamente? 

PB - Creo que se tiene que presentar una ley en elParlamento, porque la que se aprobó en su momento previó que se pasaban los aviones al fideicomiso y este los remataba en dos instancias, una al alza y otra a la baja, pero no previó qué sucedía si no se remataban. Nosotros le advertimos al FA esto, el proyecto de ley decía “se rematan en una base de 136 millones de dólares”. Cuando vinieron Pintado y Lorenzo les dijimos: “¿Qué pasa si no se rematan? Usted está corriendo un riesgo con esto, la base es demasiado alta, nuestras informaciones nos dicen que los aviones por ese precio no se van a vender”. Nos dijeron que nosotros queríamos que fracasara. Solamente queríamos advertirles lo que creíamos de acuerdo a nuestro saber y entender. Ahí accedieron a hacer un segundo remate a la baja, pero hasta 100 millones de dólares, y les dijimos: “Pensamos que 100 millones de dólares tampoco es suficiente, ¿por qué no lo dejan sin ese límite, que el mercado lo fije?”. Dijeron que no, que seguro se iban a vender. No previeron qué pasaba en esta situación.

Ahora tienen que hacer una ley nueva si quieren hacer un nuevo remate o vender los aviones. Si van a permanecer en el fideicomiso –y eso es anterior a la ley–, el acuerdo que hicieron con Leadgate, el pasaje al fideicomiso, es a los efectos de constituir una nueva empresa y vender las acciones a la nueva empresa. Pero ahí hay un lío, creo que van a tener acciones –sensatas y lógicas y con muchísima posibilidad de éxito– por parte de los acreedores de Pluna SA, porque por ley posterior se les sacó la garantía que tenían a los acreedores comunes, los que compraron pasajes, los laborales, los otros acreedores comerciales de Pluna, y se modificó la situación. El liquidador judicial tiene que hacer un informe del tipo de acreedores que hay en Pluna SA, y en ese informe le informa al juez quiénes son acreedores subordinados, que son los que tienen más del 20% de las acciones de la empresa en liquidación. Usted sabe que Pluna Ente Autónomo tenía 25% de las acciones, por tanto es un acreedor subordinado, y la Ley de Concursos dice que el juez tiene que cancelar todas las hipotecas a favor de los acreedores subordinados. O sea que el juez tenía que cancelar esa hipoteca a favor del Estado uruguayo, por eso es que Lorenzo, Pintado y compañía promovieron una ley para perjudicar a los acreedores, que están accionando, tienen siete demandas ante la Suprema Corte de Justicia. Con lo cual, creo que toda esta impericia que han demostrado Lorenzo y Pintado va a seguir por un rato más.

EC - Por último, con respecto a la posibilidad de constituir una empresa que opere los aviones, el comunicado de Presidencia dice que “los empresarios privados esperan demasiado del Estado”.

PB - Me causa gracia. Es sensato que los empresarios privados le digan al Estado “el negocio que usted está planteando no es viable”, porque si son serios hacen los números y le dicen “así no sirve”. 

Me parece que la propuesta de Molinari no es la mejor, al menos en cuanto a antecedentes en el negocio. Ayer me reuní con los trabajadores de Pluna, creo que son los únicos que han hecho lo que había que hacer de entrada, una estimación de inversión, de costos operativos, de ingresos y de tasas de inversión y retorno, es la primera vez que se presenta en este proceso, eso es lo que tendría que haber hecho el ministro de Economía el primer día, y no ha hecho. Eso es serio, da unos números que al principio son negativos después de impuestos, pero antes de impuestos no, pero creo que a esa propuesta le faltan dos cosas: un operador aéreo y un experto que lleve adelante la propuesta, y una mayor profundización en los distintos escenarios. Pero son los únicos que lo han hecho, ni la Presidencia sabe si esto es un buen negocio o un mal negocio, me parece que habría que haber hecho algo así desde un principio, plantearse un estudio serio de la viabilidad económico-financiera de esto y ver cuál es la participación del Estado. Esperemos que vayan por ese camino.


Fuente: El Espectador 

miércoles, 17 de octubre de 2012

La gran matufia


Por Jorge Batlle (*)

Al encargarle al Secretario Breccia el tema Pluna, el Poder Ejecutivo descarga la culpa sobre Lorenzo, Pintado y el (Banco) República, o sea: Astori.

El Presidente dice: no tengo nada que ver con este enchastre.

¿Quién puede creer que el Poder Ejecutivo no sabía nada?; y si fuera así, tiene que cambiar a los Ministros y al Presidente del Banco República. Tal cosa no sucederá. 

El Poder
Ejecutivo sabía todo desde antes de abrirse el sainete. Ahora pretende salvarse anulando el remate. El remate fue siempre nulo. El que apareció comprando falsificó su identidad, no acreditaba la representación de Cosmo, no se presentó ante el rematador a cumplir con las obligaciones que genera el boleto emitido. 

Todo es nulo, y lo que es peor, todo es una gran matufia.

(*) Abogado. Ex presidente de la República (2000-2005)

lunes, 20 de agosto de 2012

Batlle: “Astori me dijo que estaba haciendo lo correcto para sacar al país de la crisis”


El expresidente aseguró que el actual vicepresidente le dijo que estaba haciendo lo correcto para sacar al país de la crisis en 2002 cuando Tabaré Vázquez lo criticaba.

En una entrevista concedida al Pueblo de Salto, Batlle repasó lo ocurrido en el país a diez años de la crisis que le tocó vivir como mandatario.

Sostuvo que su partido actuó en unidad. “El Partido Colorado, con Julio María Sanguinetti a la cabeza, apoyó siempre al gobierno del partido, por supuesto, al gobierno constitucional, y siempre estuvo toda su gente, empezando por el vicepresidente (Luis) Hierro en una actitud muy sólida, al punto que mis ministros, entre otros el ministro de Relaciones Exteriores, el Dr. Didier Opertti, que también era un integrante de la corriente liderada por Julio María Sanguinetti, fue mi ministro de mayor confianza durante los cinco años del gobierno. O sea que el partido actuó de manera muy unida y muy sólida, que para mí también fue muy importante”.

Sobre el retiro del ex ministro Alberto Bensión, pocas horas antes de haber afirmado que no había que cambiar de caballo en medio del río, Batlle sostuvo “no lo saqué a Bensión, le sacó la confianza (Luis Alberto) Lacalle, que fue al Directorio del Partido Nacional y anunció que le retiraba la confianza a Alberto. Ese día Alberto salía para los Estados Unidos para negociar, y me comunica que a raíz de ese hecho, siendo que los integrantes del Partido Nacional formaban parte del Ministerio, él entendía que no podía seguir siendo ministro, así que yo no pensé en cambiarlo a Alberto. Bensión es un hombre que hasta el día de hoy todo el mundo le reconoce no solamente su idoneidad y su honorabilidad, sino que fue el que apechugó el tiempo más duro de aquella crisis”.

También tuvo palabras de elogio para Astori y críticas a Tabaré Vázquez.

“En la economía uruguaya lo que ha pasado, como lo dijo el ministro –hoy vicepresidente (Danilo) Astori-, que lo valioso de lo que dijo no es que lo diga ahora sino que lo dijo cuando nosotros estábamos tratando de resolver los problemas de la crisis y desde el Frente Amplio se nos criticaba, fundamentalmente el doctor Vázquez, mientras que Astori sostenía que lo que estábamos haciendo era lo correcto. Y luego cuando presentamos el libro de (Carlos) Steneri, conjuntamente con Atchugarry, Astori dijo que si no hubiese sido por aquella solución, el gobierno que le sucedió, o sea, el gobierno del doctor Vázquez, no hubiera podido beneficiarse de una corriente económica tan positiva como la que ha tenido Uruguay desde entonces”.

Por otra parte explicó el episodio con la cadena Bloomberg y su frase “los argentinos son una manga de ladrones del primero al último”, afirmando que el periodista “actuó de mala fe”

“Sí, la de los argentinos fue una cosa que me pasó por un periodista que actuó de muy mala fe, y que naturalmente se aprovechó de que como soy una persona liberal no se me ocurrió revisarle la máquina a ver si lo que él me dijo era verdad o mentira. Cuando luego que me hizo la entrevista se sentó el (periodista) inglés para hacerme otra entrevista, se paró al final de la mesa donde me agredió, seguramente tenía conocimiento que yo era como la caldera de lata (risas) y yo le respondí, me agredió y yo le volví a responder, y ahí terminó la cosa. Intervino nuestro secretario de prensa y le dijo que no, de ninguna manera, que esta había sido una conversación informal que no estaba grabada. Estaba grabado, era mentira que era una conversación informal, lo había armado así, nadie del gobierno le revisó jamás la cámara para ver si era verdad o mentira. Por supuesto que mis entrevistas nunca fueron publicadas porque después de ese episodio a nadie le interesó, así que fue una cosa armada y yo me sentí en la obligación de ir a Argentina a pedir perdón por una razón muy sencilla…”

Fuente: El pueblo de Salto

miércoles, 18 de julio de 2012

Quemá esas cartas


Por Graziano Pascale (*)

Las cartas de Astori y Vázquez ("Me equivoqué"; "Nos equivocamos") constituyen el último recurso de relaciones públicas para manejar la crisis abierta tras la liquidación de Pluna S.A. En un desesperado intento por apagar el incendio generado por ese desastre político, las dos figuras más importantes del Frente Amplio respondieron de ese modo la movida del presidente Mujica de instruir a la bancada parlamentaria para enviar todos los antecedentes del caso a la justicia del Crimen Organizado.

Es una crisis de proporciones gigantescas. Fracasaron todos los intentos de rutina para controlarla. Primero la negación (las sonrisas burlonas del ministro Rossi cuando acudía a los llamados del senador Moreira), luego la defensa en bloque de todo lo actuado, después la intervención de Pluna S.A. con el desplazamiento y el pago de "despido" a Campiani, acto seguido la farsa del "interés" de Jazz, luego la liquidación y la burda mentira de los juicios en Brasil, hasta llegar a las dos cartas de las últimas horas.

Han sido días vertiginosos, y el desenlace de esta crisis contrasta con el que tuvo la del año 2002, manejada por el presidente Batlle. Es probable que sus consecuencias políticas, sin embargo, sean similares.

La diferencia entre los dos episodios, sin embargo, estriba en la extendida sospecha que existe hoy sobre el posible alcance delictivo que algunos tramos del proceso que termina con la liquidación de Pluna pueden llegar a tener. Cabalgando sobre la misma, se exhuma en estos días la recordada frase del entonces senador Mujica sobre la poca confianza que le inspiraba Campiani ("no me gusta la cara"), y comparece en escena el vocablo "vaciamiento", pronunciado con serenidad por la senadora Topolansky.

La otra diferencia -aunque matizada por algunas revelaciones contenidas en el libro "Con los días contados" de Claudio Paolillo- radica en la fractura que el affaire de Pluna ocasionó en el Frente Amplio. El cierre de Pluna, en vísperas de las vacaciones de julio, fue, desde el punto de vista político, la peor salida en el peor momento. Difícil imaginar una coyuntura en la que las consecuencias del desastre puedan haber sido mayores.

Detrás de bambalinas, fuera de la vista y también de los oídos de la mayoría, se procesa un "ajuste de cuentas" en el oficialismo de proporciones épicas. Lo único seguro es que en esa trifulca que ocurre en estas mismas horas, entre el torrente de reproches y acusaciones cruzadas, hay dos palabras que nadie pronuncia: "Varig" y "conectividad".

(*) Periodista

martes, 17 de julio de 2012

Astori admitió que asociación con Leadgate pudo ser un error


El vicepresidente de la República Danilo Astori reconoció que la asociación con la empresa privada “pudo ser un error” pero advirtió que en ese momento nada podía hacer presumir que Pluna tendría este desenlace. Astori se presentó ante la bancada de senadores del FA para transmitir la postura del Poder Ejecutivo ante el planteo de la oposición de instalar una Comisión Investigadora.

En la reunión, que duró poco más de una hora y media, el FA fijó posición y respaldó a Astori, que había sido criticado por blancos y colorados en la sesión de la Cámara de Senadores del jueves pasado. 

Según indicaron a UNoticias fuentes de la bancada, Astori habló del momento en el cual como ministro de Economía del gobierno del ex presidente Tabaré Vázquez, debió encontrar un socio que sustituyera a la aerolínea brasileña Varig. “Nadie podía pensar que esto iba a pasar”, afirmó.

Al momento de la asociación con Leadgate, Astori y el ex ministro de Transporte, Víctor Rossi, tuvieron una participación activa y respaldaron, ante las dudas de la oposición, el negocio con el socio privado encabezados por el ex gerente de Pluna, Matías Campiani.
 

En ese momento, algunos legisladores del oficialismo también expresaron sus dudas, entre ellos el actual presidente José Mujica, quien afirmó: “No me gusta Campiani. No sé, es cuestión de olfato”.

En la reunión, el vicepresidente también se refirió a las críticas de la oposición y aseguró que “buscan réditos electorales”. Según informaron al diario UNoticias varios senadores oficialistas, el vicepresidente se mostró “indignado” por las acusaciones de la oposición.
 

Afirmó que los argumentos utilizados “no tienen fundamentos”.

Fuente: UNoticias.com

viernes, 22 de junio de 2012

Astori admitió que falta elaboración en proyecto de marihuana

El vicepresidente Danilo Astori reconoció que en el tema de la legalización de la tenencia y venta regulada de marihuana "falta mucha elaboración". Advirtió que cabe esperar una "discusión prolongada", tanto a nivel político como social.

"Este es el inicio de un debate", manifestó el jerarca. Si bien defendió la idea presentada por el Poder Ejecutivo en el sentido de que "va en línea con la atención integral a la problemática de la seguridad", afirmó que "en todas las propuestas siempre hay algo para afinar. Falta mucha elaboración sobre este tema y aventuro una discusión prolongada". 

Garantizó que antes de enviar el proyecto de ley al Parlamento "el gobierno va a escuchar todas las voces". Además coincidió con el ex presidente Tabaré Vázquez en que el país debe consultar y recoger planteos de otros países de la región.

Horas atrás, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos y el ministro del Interior de Venezuela, Tareck el Aissami, criticaron la iniciativa uruguaya y reclamaron que se consulte a los demás gobiernos del continente antes de adoptar resoluciones que podrían repercutir en forma negativa en los países que enfrentan un problema mayor con el tráfico de drogas.

"Se escucharán todas las voces. En todos los casos hay espacio para mejorar. Es necesario dar una profunda reflexión", manifestó Astori.

Fuente: UNoticias.com

sábado, 3 de septiembre de 2011

Al borde del abismo

Por Gustavo Toledo
Cuando en medio de la campaña electoral del 99, el Dr. Jorge Batlle prometió “dejar el alma en la cancha por el Uruguay”, nadie se imaginó cuán difícil sería el partido que le tocaría jugar durante su presidencia (debacle argentina, crisis bancaria, aftosa, contrabando, etc.). De lo que nadie tuvo dudas es que hablaba en serio y que cumpliría su promesa a rajatabla. Y así lo hizo, como bien lo reconocieron hace algunos días el ex ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, y el actual vicepresidente de la República, Danilo Astori, durante la presentación del libro de Carlos Steneri, “Al borde del abismo: Uruguay y la gran crisis del 2002-2003”.
“Vivimos momentos muy duros. Realmente duros”, recordó el ex ministro en esa instancia. “Debo reconocer una cosa. Este presidente se rompió el alma por el país. Merece un reconocimiento”, señaló, con voz entrecortada y lágrimas en los ojos, refiriéndose a Batlle. 
Por su parte, Astori señaló que el gobierno que encabezó el ex presidente colorado enfrentó una crisis “tan dura” actuando con “gran responsabilidad”, lo que constituye una “lección” para el futuro. Dijo, además, que es necesario agradecer “a quienes tomaron las decisiones que había que tomar. Desde el presidente Batlle, sus ministros y su cuerpo de trabajo”.
“Si hoy el Uruguay está obteniendo buenos resultados económicos, en gran parte se debe al camino que se inició en aquel momento”, agregó.
Casi diez años nos separan de aquellos agitados días en los que el país se asomó al abismo, como señala Steneri en su libro y describe con tanta precisión Claudio Paolillo en el suyo (“Con los días contados”); días que todos recordamos con angustia, en los que apenas un puñado de canallas que todos conocemos se encargó de echar leña al fuego e intentó -sin éxito- sacar provecho de la situación.
Por fortuna, poco a poco vamos tomando real conciencia de lo que sucedió en aquel entonces y de lo que pudo haber sucedido y no sucedió. De a poco vamos tomando dimensión de la profundidad de la crisis que atravesamos y de que pudimos salir de ella gracias a un sistema político que con sus luces y sus sombras supo estar a la altura de las circunstancias, a un grupito de valientes que supo dar pelea en todos los frentes (Bensión primero, Atchugarry después, Alfie, Davrieux, De Brun, Fernández Faingold, el propio Steneri) y a un presidente que supo jugarse la camiseta en cada momento y defender al Uruguay como un padre defiende a sus hijos de las peligros de adentro y de afuera.
Gracias a esa conjunción de factores, pero sobre todo al coraje y a la determinación de Batlle, a quien algún día la historia también le reconocerá los muchos otros servicios prestados a la nación, no sólo se rescató a los bancos del fondo del pozo, se acomodaron las financias, se reactivó la economía y se reestructuró la deuda, sino que se preservaron nuestras instituciones. ¿No es poca cosa, verdad?
Pese a las presiones para que renunciara a la presidencia y tomara medidas contrarias a nuestra tradición democrática y republicana, se mantuvo fiel a los principios que heredó de sus mayores y nos condujo a la salida de ese oscuro y largo túnel que muchos creímos interminable y que hoy incluso sus antiguos adversarios reconocen con gratitud y admiración.
Me alegra que se haga justicia con Jorge Batlle. Si alguien ha hecho méritos para entrar a la historia por la puerta grande y ser valorado como un patriota de verdad, ese es él.
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