El SEMANARIO RECONQUISTA es el órgano de prensa de la Agrupación Reconquista del Partido Colorado, fundado por Honorio Barrios Tassano y Carlos Flores. Director Prof. Gustavo Toledo.

domingo, 14 de octubre de 2012

Chávez: razones para una "victoria"


Por Graziano Pascale (*)

No es en una gestión de gobierno exitosa donde hay que buscar la clave de la tercera reelección de Hugo Chávez, coneguida el pasado domingo 7 con el 54% de los votos, sino en el poderoso vínculo afectivo, reforzado por generosos planes de asistencia social, que logró establecer con más de la mitad de los venezolanos, que desde hace 14 años lo votan como presidente de Venezuela.

Este hijo de maestros de escuela primaria nacido hace 58 años en el estado Barinas, en la región de los llanos, quedó en la antesala de convertirse en el presidente que más tiempo haya ejercido ininterrumpidamente la presidencia de Venezuela. Si logra finalizar su mandato de seis años, que asumirá el próximo 10 de enero, Chávez habrá completado 20 años al frente del país, sólo superado por el general Juan Vicente Gómez, quien entre 1908 y 1935 gobernó 16 años de modo directo y otros 11 años de modo indirecto, controlando presidentes títeres.

Esta singular proeza política tuvo como punto de partida un fracasado golpe militar contra el presidente Carlos Andrés Pérez, a quien intentó derrocar en 1992, cuando era teniente coronel del ejército. Tras purgar junto a sus camaradas alzados en armas dos años de condena, fue indultado por el presidente Rafael Caldera en 1994. Una vez recuperada la libertad, se convirtió en el actor político más importante de Venezuela, empujado por el descrédito en el que había caído el sistema de partidos surgido tras el fin de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, sobre la base de la socialdemócrata Acción Democrática (AD) y el socialcristiano COPEI, que se alternaron en el poder hasta la primera victoria de Chávez en 1998.

Chávez ingresó de lleno a la arena política con su partido Movimiento V República, que fundó en 1997 para competir en las elecciones del año siguiente, que ganó con el 56 % de los votos. Tras jurar como presidente de Venezuela sobre una “moribunda Constitución” el 2 de enero de 1999, Chávez inició un frenética carrera política signada por dos constantes: su obsesión por construir el “socialismo del siglo XXI”, imprecisa definición que mezcla asistencialismo, empresa privada y brotes de castrismo, y su impulso irrefrenable por plebiscitar su nombre, la nueva Constitución o enmiendas para habilitar su reelección indefinida. 

Su proyecto de eternizarse en el poder, y dejar atrás la figura legendaria del general Gómez, enfrentó en el último año dos obstáculos que no estaban en sus planes: un cáncer detectado el año pasado, por el que debió someterse a varias intervenciones quirúrgicas y dolorosos tratamientos en Cuba, y la vigorosa personalidad del nuevo líder de la oposición, el joven abogado y gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonsky.

El pasado domingo 7 pareció demostrar que había superado ambos escollos. Pero tal vez sea demasiado temprano para cantar una victoria definitiva. Por lo pronto, el cáncer que afecta al presidente no es un tema sobre el cual haya información oficial verificable. Apenas se han conocido declaraciones del propio Chávez, o ruegos públicos a Jesucristo implorando por su vida, y escuetos comunicados oficiales divulgados durante sus largas estadas en La Habana, que no permiten vislumbrar la verdadera entidad del tumor, sus posibles ramificaciones y las probabilidades de éxito de los procedimientos seguidos para extirpar el mal o controlar su evolución.

El caso de Capriles es diferente. Este carismático dirigente de 40 años, que ya fue presidente de la Cámara de diputados, alcalde del Municipio Baruta, zona elegante del área de Caracas y gobernador del estado Miranda, llegó para quedarse en el escenario político venezolano. Gracias a su vigorosa campaña, la oposición que hace seis años deambulaba sin un rumbo fijo ni un timonel seguro, hoy sumó 2 millones más de votos con relación a la anterior campaña, mientras Chávez apenas agrego algo más de 150.000 sufragios a su cosecha del 63 % de los votos que entonces obtuvo.

PREPARANDO EL RELEVO 

Si bien no hubo alegaciones de fraude en el conteo final de los votos, ni denuncias de irregularidades de tal magnitud que pudieran poner en cuestión la limpieza del acto electoral, no faltaron suspicacias a la hora de analizar la masiva concurrencia a las urnas, algo superior al 80%, un récord histórico en un país donde el voto no es obligatorio. Ese guarismo representa más de un millón de votos por encima de lo que todas las encuestas auguraban, a la luz de la decisión de abstenerse que sistemáticamente mostraba el 10% de los votantes. Casualmente, esa es la diferencia aproximada en votos que alcanzo Chávez frente a su contendor.

Las especulaciones sobre las razones que hicieron cambiar de idea a ese millón de ciudadanos en pocos días encierran el secreto último de la poderosa maquinaria electoral del oficialismo. En tiendas opositoras se asegura que un aceitado mecanismo de movilización y financiamiento de votos es la clave del éxito. “El chavismo tiene una cantidad de recursos ilimitada a su disposición para las elecciones. No se trata solamente de dinero, sino también de verdadero ejército de decenas de miles de personas asalariadas en todo el país para asegurarse de que todos los votos potenciales en reciprocidad por los subsidios económicos no falten en las urnas”, dijo a Búsqueda un dirigente opositor.

La candidatura de Capriles, y el avance que gracias a ella hizo la oposición, fueron las grandes novedades del pasado domingo. Para que ello fuera posible, dirigentes de diversas fracciones opositoras acordaron el año pasado unificar sus esfuerzas en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para enfrentar sin fisuras la cuarta postulación presidencial de Chávez. El procedimiento elegido fue una elección abierta entre cinco precandidatos, aunque los más fuertes eran el socialdemócrata gobernador del rico estado petrolero Zulia, Pablo Pérez, y el liberal Henrique Capriles, gobernador del estado Miranda. 

La elección interna se realizó el 12 de febrero, y logró movilizar a tres millones de simpatizantes, de los cuales el 60% apoyó la postulación de Capriles. Simultáneamente se eligieron los candidatos que representarán a la coalición MUD en las elecciones del próximo 15 de diciembre para elegir 24 gobernadores y 335 alcaldes de otros tantos municipios desparramados a lo largo de los 916.000 kilómetros cuadrados de superficie, donde viven 27 millones de venezolanos.

Este será el primer test de fuerza del chavismo, luego de la tensa y agotadora jornada del 7 de octubre. Entre los analistas políticos prima la idea de que los candidatos a gobernadores del chavismo serán finalmente los chivos expiatorios de la disconformidad bastante extendida, incuso en filas oficialistas, sobre la deslucida gestión del gobierno. “No importa que las calles tengan pozos, no importa que a veces no haya luz y que haya problemas con el agua, lo que importa es la patria”, sostuvo Chávez en uno de sus discursos de campaña, en una tácita admisión de los problemas que acucian a los ciudadanos desde hace años.

Si este pronóstico se confirmara con la pérdida de muchas de las 22 gobernaciones que hoy controla el chavismo, el proyecto político de Capriles habrá dado un nuevo paso adelante. El resto depende de la evolución de la enfermedad de Chávez. La Constitución sólo permite que el vicepresidente asuma la presidencia del país en forma definitiva si la vacancia ocurre en la segunda mitad del mandato presidencial de 6 años. Si ocurre antes, los ciudadanos deben ser convocados nuevamente a las urnas para elegir al sucesor. Sin heredero visible a la vista, el chavismo quedaría entonces a las puertas de su desalojo del poder, que, tal como quedó demostrado claramente el domingo 7, reside exclusivamente en la figura de este locuaz, astuto y tenaz oficial de infantería, que domina la escena desde que en 1992 decidió acabar, con un golpe militar, con la democracia en Venezuela.

(*)Periodista.

Aclaración: este texto fue publicado el 11.10.12 en la Sección Cartas de los lectores del Semanario Búsqueda

El Caso Pluna por Arotxa


Tiempos de secesión, tiempos de integración


Por Ope Pasquet (*)

Este año, las celebraciones del doce de octubre no encuentran a la Madre Patria en su mejor momento. La crisis económica hace estragos en la sociedad y produce, inexorablemente, conmociones políticas. Entre estas últimas, sin duda la más importante es el rebrote del independentismo catalán. Por supuesto, no es nuevo esto de que los catalanes se consideren una nación por derecho propio y pretendan darle a esa nacionalidad el correlato de un estado independiente del estado español. Pero quizás nunca antes había ocurrido que centenares de miles de personas, según las estimaciones más conservadoras, o más de dos millones de ellas según las más entusiastas, salieran a las calles el once de setiembre a celebrar la Diada (día nacional de Cataluña), agitando la “senyera” (la bandera catalana) y reclamando independencia.

Artur Más, el jefe del gobierno de Cataluña, convocó a elecciones anticipadas y planteó como cuestión central la de la independencia, por lo que quienes resulten electos tendrán un mandato explícito de sus electores al respecto. Al gobierno español, que viene de rechazar una propuesta de “pacto fiscal” formulada por Más a Mariano Rajoy en pos de mayores niveles de autonomía (Cataluña se queja de que aporta mucho y recibe poco), el asunto no le hace gracia. A quienes reclaman un referéndum para zanjar el pleito -y señalan como ejemplo el que se realizará en el Reino Unido en el año 2014, para que Escocia decida si quiere seguir formando parte de él o no- les contesta que la unidad de España es asunto de todos los españoles, y no sólo de los catalanes.

Demás está decir que los vascos siguen atentamente la discusión. No parece aventurado suponer que la crisis económica, severa como es, pasará mucho antes de que se resuelvan estas cuestiones, enraizadas en lo profundo de la historia de España y atinentes a la identidad misma de los pueblos que la habitan, así como   a la estructura del estado que  –hasta hoy al menos- comparten.     

En la vieja Europa, los pujos independentistas no se circunscriben a España y el Reino Unido. Recordemos que en 1993, tras un breve y fallido ensayo de federalismo,  Checoeslovaquia se descompuso en la República Checa y la República Eslovaca. Lo que ocurrió en la vieja Yugoslavia fue demasiado sangriento como para olvidarlo. Y en el reino de Bélgica, que se constituyó en estado independiente en la misma época en la que los orientales juramos nuestra primera constitución, las dificultades de la convivencia entre flamencos y valones han llegado últimamente a niveles  que obligan a preguntarse hasta cuándo querrán o podrán seguir juntos.

Cabe suponer que la existencia de la Unión Europea juega a favor de los pujos secesionistas. La independencia no equivale a aislamiento ni a desvalimiento internacional, si se cuenta con formar parte de una Unión que ofrece a sus miembros un gran mercado único, reglas comunes, tribunales que las hacen cumplir y fuerte capacidad negociadora en el comercio global. La Unión hace menos necesarios a los grandes estados y les hace la vida más llevadera a las pequeñas nacionalidades que quieran izar bandera propia e instalarse por su cuenta.

En América las fuerzas en auge no son las centrífugas. Es cierto que Quebec no renuncia a sus aspiraciones de independencia de Canadá y que, en Bolivia, Evo Morales debió enfrentar situaciones que pudieron haber desembocado en el desmembramiento nacional. Pero son casos excepcionales. En general, los estados nacionales gozan de buena salud. Hipotéticas amenazas a su integridad territorial, además, no serían tratadas con la civilizada madurez con la que los británicos acordaron su referéndum y los checoeslovacos su divorcio.

En la agenda del continente joven lo que está marcado no son las secesiones ni los reacomodos nacionales, sino la integración a partir de los estados hoy existentes. Que el camino es largo y cuesta arriba lo demuestra la historia del Mercosur. Así como en Europa uno de los primeros estados nacionales, España, debe enfrentar los desafíos secesionistas, en América del Sur el líder emergente, Brasil, debe demostrar que puede conducir un proceso de integración regional exitoso.

Eso, todavía está por verse.

(*) Abogado. Senador de la República (Vamos Uruguay – Partido Colorado)

jueves, 11 de octubre de 2012

Cámaras y Pit-Cnt plantean reformular el bloque regional


Mercosur. Uruguay no debe salirse, dicen.

Las cámaras empresariales y los sindicatos coincidieron anoche en la necesidad de modificar la forma en que Uruguay se relaciona con el Mercosur. También acordaron en que el país no está en condiciones de retirarse del bloque regional.

Con matices y reclamos particulares los representantes de la Asociación Rural (ARU), las cámaras de Industria (CIU) y Comercio (CNCS) y el Pit-Cnt advirtieron que una salida del Mercosur en estos momentos generaría más problemas que soluciones a la economía de Uruguay. Así lo plantearon en una conferencia denominada "Mercosur sí o Mercosur no" que tuvo lugar anoche en la sede del Partido Colorado.

El presidente de la CNCS, Marcelo Lombardi, lamentó la forma "poco apegada a derecho" con la que se suspendió a Paraguay y criticó el ingreso de Venezuela al bloque. Subrayó que se debe mirar con más atención la experiencia chilena aunque acotó que para la integración económica "no hay recetas" y cada país debe seguir su propio camino. Para ello reclamó "reglas claras" y un liderazgo político "bien definido".
Por su parte, el representante de la CIU, Washington Durán, mencionó que Uruguay debe buscar en el Mercosur restablecer la estabilidad jurídica y reclamar que las normas y acuerdos del bloque sean cumplidos por parte de los socios mayores. Durán mencionó que la gremial de los industriales maneja estudios económicos en los que queda de manifiesto que el déficit de Uruguay con Argentina llega al 400%.

Por el Pit-Cnt participó el secretario de relaciones internacionales, Fernando Gambera.
El sindicalista respaldó la política de negociación permanente con Argentina y señaló que hay "demasiadas empresas" que dependen de ese mercado. Llamó a una rápida reconversión de esas industrias.

Gambera celebró el intercambio bilateral en la búsqueda de un acuerdo que lleve a generar una zona de libre comercio con Brasil. Destacó que "todos" los panelistas actúan como asesores del gobierno en la negociación con Brasil.

En tal sentido, el dirigente sindical reclamó que se hagan esfuerzos para favorecer la "certificación de saberes" y el movimiento de personas entre ambos países. En un claro choque con los empresarios, el sindicalista aseveró que el modelo de integración que se aplica en Chile "no es una alternativa seria para Uruguay". No defendió explícitamente el ingreso de Venezuela aunque destacó que "es un buen negocio".

"Negociar con todos, Mercosur incluido"

El presidente saliente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), José Bonica Henderson, resaltó que se deben buscar todos los mercados posibles para colocar los productos nacionales. "Uruguay debe comercializar con el mundo, incluido el Mercosur. Hay un mundo que está esperando nuestros productos y Uruguay debe tener acceso a esos mercados", señaló. Bonica recordó que los principales mercados uruguayos están en "extrazona" aunque llamó a "no plantear un antagonismo entre los diferentes destinos sino asegurarnos tener acceso a todos". Propuso "explorar todas las posibilidades para llegar a negociar con todos y no quedar presos de ninguna situación".

Fuente: El País Digital

Entrevista al Vicepresidente de la República, Danilo Astori sobre PLUNA


martes, 9 de octubre de 2012

Tres elecciones, un país


Por Yoani Sánchez (*)  

¿Cómo es la voz de Henrique Capriles?, me preguntó hace unos días un vecino. No supe decirle si era aflautada o firme, suave o enérgica, pues los medios de difusión cubanos evitan transmitirla. En su lugar, sólo hemos tenido la posibilidad de escuchar la gritería agitada de Hugo Chávez, los ataques verbales que lanzó a su joven contrincante durante la campaña presidencial. Así que esta mañana hemos visto al mandatario, que lleva ya 13 años en el poder, celebrando su nuevo triunfo electoral. Está claro que un nuevo sexenio para él es también una garantía de sobrevivencia para el gobierno de La Habana.

El gobierno de Raúl Castro se jugó demasiado en los comicios de este 7 de octubre. Pudo haber perdido el apoyo imprescindible de su aliado más dadivoso. El subsidio venezolano le ha permitido al General Presidente implementar, con suma tibieza y lentitud, cambios que se reducen a la esfera económica. Pero este tipo de dependencia, una vez que se establece, termina convirtiéndose en una situación crónica. Ni la entrega de tierras en usufructo ni la ampliación de licencias a los cuentapropistas han logrado que Cuba dé sus primeros pasos en dirección de la autonomía material o de la soberanía financiera. Más que una coyuntura, la necesidad de manutención desde el exterior es parte medular del castrismo, fruto directo de su incapacidad para gestionar acertadamente la economía nacional. No olvidemos la voluminosa renta enviada desde el Kremlin… ahora sustituido por Miraflores. Otra vez a la Plaza de la Revolución le han vuelto a firmar un cheque en blanco, por seis años más.

El 54% de los venezolanos ha ratificado a Hugo Chávez como líder del país, el raulismo tiene entonces un respiro. Pero la elevada polarización en que ha quedado sumida la patria de Bolívar hará más difícil sostener públicamente la manutención de Cuba. Al gobierno de La Habana se le avecinan meses complicados. La de Venezuela ha sido la primera de un ciclo de tres elecciones que influirán en mayor o menor medida sobre nuestra vida nacional. Las presidenciales en Estados Unidos se ubican inmediatamente después en la lista de procesos electorales que nos aguardan. Mitt Romney ha anunciado mano dura con las autoridades de la Isla, pero Barack Obama también puede resultar muy corrosivo para el sistema cubano si profundiza su política de acercamientos familiares, académicos y culturales.

El primer mandato de cinco años de Raúl Castro concluirá en febrero de 2013. Pocos apuestan a que piense retirarse del cargo para dar paso a una figura más joven. Esas elecciones, las terceras que nos aguardan en los próximos meses, son también las últimas en importancia y en expectativas generadas. Ya han comenzado con el proceso de nominación de delegados del Poder Popular y concluirán en la obediente Asamblea Nacional, que aprobará la candidatura para el Consejo de Estado. Si en las urnas venezolanas se ha decidido un subsidio de miles de millones y en las boletas norteamericanas está en juego la relación de esta Isla con el poderoso vecino del Norte, los comicios cubanos huelen a jugada cantada de antemano. Ni siquiera hace falta hacer encuestas, ni sondeos sobre la intención de votos. No hay posibilidad alguna de sorpresas.

(*) Bloguera cubana

El Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado discutió puerto de Rocha


Bordaberry dijo que se debe ver el lugar de la terminal

El Partido Colorado coincidió con el gobierno en la necesidad de construir un puerto de aguas profundas en Rocha aunque tiene dudas sobre el emplazamiento del mismo.

Ayer, en la sesión del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado, realizada en la capital rochense, el senador y líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, manifestó que se está de acuerdo con el puerto de aguas profundas, dado "que lo necesita el país y la región, sin dudas es en la costa de Rocha. Pero es necesario ver en qué lugar" deberá instalarse la obra.

Las dudas en cuanto a si el balneario "El Palenque", a 13 kilómetros de La Paloma, es el punto más adecuado, la conectividad existente y los servicios que se demanden para una terminal de esas características, resultaron factores expuestos en la sesión, indicándose que la comisión de Vamos Uruguay que se encuentra analizando el asunto, una vez que se expida, pueda brindar su opinión en el medio rochense.

Bordaberry manifestó: "nosotros no estamos en la esquina manifestándonos en contra de todo lo que se propone por parte del gobierno; estamos a favor en la medida que se haga bien y se informe", agregó.

Con respecto a los mega- emprendimientos mineros, Bordaberry recordó que presentó un proyecto de ley que los prohíbe a cielo abierto en caso de que no se cumpla con determinadas condiciones.

"Si esta actividad no le afecta la vida a los productores que están trabajando en el campo o si lo hace y se los compensa debidamente -no como ocurre hoy- yo estaría de acuerdo", dijo.

Ante una asistencia numerosa, señaló: "si me hablan de un mineroducto que tendrá una emisión subacuática en el mar y que va a tirar como lo hace el canal Andreoni, yo digo entonces que no. Si me dicen que las minas van a quedar abiertas entonces le digo que no", reiteró Bordaberry.

Otro de los puntos medulares de la sesión del CEN fue la temporada veraniega tras la asistencia de operadores turísticos de todo el departamento.

El senador colorado manifestó que no hay que quedarse en los pronósticos. "Siempre son posibles las buenas temporadas. Hay que juntarse y trabajar. Creo que el Ministerio de Turismo está haciendo las cosas bien", afirmó el líder de Vamos Uruguay.

Fuente: El País Digital

lunes, 8 de octubre de 2012

Grave amenaza del presidente Mujica


Por Fitzgerald Cantero Piali (*)

A esta altura, lo que el presidente de la República dice, a nadie asombra. Ya es más de lo mismo. Por ahí la novedad es preguntarse ¿cuál es el exabrupto de hoy? A algunos tal vez les de gracia el improperio de turno. Hay de esos. Recuérdese por ejemplo, al ministro de Defensa y amigo de la vida del presidente, hace poco, en una conferencia, mentando a la madre de quienes no le perdonarían su eventual arrepentimiento por haber conducido al país a una feroz dictadura, lo cual fue festejado por su claque.

Sin embargo, en honor a su investidura, debemos atender lo que dice el primer mandatario. Entre contradicción e improvisación, a veces se le escapa alguna afirmación que hay que leer detenidamente.

Este viernes 25 de mayo, el semanario Brecha publicó una extensa entrevista a José Mujica. Por lo extenso y por el contenido, amerita que escribamos mucho. Por eso, debemos ir por parte. Voy a centrarme, en esta oportunidad, exclusivamente en lo que me resulta más grave.

Cuando los periodistas le preguntan qué va a priorizar en lo que le resta de gestión, el presidente responde: "Yo voy a gobernar hasta el último día. Y mire que lo más amargo puede venir al final. Las medidas fuertes se toman en los primeros días, pero otras hay que tomarlas después. Este país tiene un error: hay mucho tiempo entre las elecciones y la entrega del mando".

¿A qué se refiere el presidente? ¿Qué es lo más amargo? Si cree que esas decisiones son buenas para el país, ¿por qué va a esperar hasta el final? ¿O no son buenas? ¿Con qué está amenazando? ¿Tendrá que ver con el deseo de su señora de tener un ejército fiel a su proyecto? ¿Tendrá que ver con seguir haciéndole los mandados a la presidente argentina?  ¿Va a tomar decisiones entre las elecciones y la asunción del nuevo gobierno, en función de quién gane? ¿No constituye eso una amenaza y una influencia para los votantes?

Seguramente, si estas afirmaciones se mediatizan, saldrán los traductores del presidente, Breccia, Cánepa, Topolansky, a decir -como hacen a menudo- que no se supo interpretar lo que quiso decir; que lo sacaron de contexto; que la culpa es de la prensa; que la equivocada es la Constitución; y vaya a saber cuánto disparate más.

Nótese, además, lo que no dijo. En realidad no responde cuáles son los temas a priorizar. Y eso tienen una razón bien lógica: no tiene ni idea. Hace tiempo que el gobierno perdió el rumbo y no lidera una agenda concreta. Todo es improvisación, al golpe del balde. Lo que constituye un gran perjuicio por sí mismo.

Pero lo que sí dice, es una grave amenaza. No recuerdo a ningún presidente, desde 1985 a la actualidad, que haya deslizado tamaña aseveración.

El presidente debe explicarle al país qué está planeando hacer, desde fines de noviembre de 2014, cuando sea electo un nuevo gobierno, hasta el 1º de marzo de 2015, cuando asuma.

Para descender un poquito al lenguaje presidencial, debo decirle: ¡No esconda la leche, presidente!

(*) Licenciado en Ciencia Política. Representante Nacional por el Departamento de Montevideo (Vamos Uruguay)

domingo, 7 de octubre de 2012

Bordaberry criticó la "falta de transparencia" en el caso Pluna


El líder de Vamos Uruguay comparó la sucesión de noticias sobre el tema con "una telenovela venezolana".

El senador colorado Pedro Bordaberry criticó la "falta de transparencia" en el caso Pluna, y comparó la sucesión de noticias sobre el tema con "una telenovela venezolana". El líder de Vamos Uruguay opinó que la mayoría legislativa del gobierno es responsable de que no haya información, fustigó a Astori y recordó que las elecciones parlamentarias son en octubre.

El líder de Vamos Uruguay Pedro Bordaberry lamentó que "no sea claro" lo ocurrido en torno al remate de los aviones Bombardier de Pluna. En su audición de Radio Rural, el legislador señaló que la falta de claridad en el asunto es "lo peor de todo", porque "uno puede equivocarse, el problema es cuando se equivoca pero no informa cómo son las cosas".

Para Bordaberry, la gravedad radica en que "lo de Pluna es el manejo del dinero de todos los uruguayos, y no está claro, no se da toda la información, parece una telenovela venezolana, cada día agregando una vuelta de tuerca".

Señaló que los técnicos del Partido Colorado dijeron que los aviones subastados "tenían un valor de 100 millones de dólares, y apareció un señor misterioso que ofreció 137 millones. Todos nos alegramos porque era el monto de la garantía que hay que pagarle al banco canadiense", aunque apuntó que "nos queda el clavo de la deuda con Ancap, 30 millones de dólares, el de la deuda con el BROU, 17 millones de dólares, y el tendal de ciudadanos que compraron pasajes".

Bordaberry dijo que el remate "parecía un buen comienzo", pero llamaba la atención que "en el mercado todos decían que no podía valer esa plata", y que "esa alegría pasó a ser seguida por noticias complicadas", y, a continuación, enumeró una serie de hechos que calificó de "poco claros".

"Nos llamó la atención que el presidente Mujica sabía de antemano cuánto una a durar la subasta: dijo que duraría 5 minutos, y duró 7; sabía que se presentaba una empresa y que ofertaba al alza. Eso no es bueno, se supone que iba a haber competencia, se supone que no debía saberse de antemano. No es una buena señal", opinó el senador colorado.

"Después, quien compró, Antonio Sánchez, dijo que se llevaba los aviones para España", continuó, y subrayó que, luego, se supo que la empresa Cosmo no poseía un capital suficiente no ya para hacerse con los bombardier subastados, sino para pagar la garantía de 14 millones de dólares. Asimismo, apuntó que algunos directivos de la firma tuvieron "problemas legales" en España.

"El aval lo dio el Banco República, otra vuelta de tuerca complicada, no se pasó por el Directorio, dicen que por una cuestión de tiempo, no se dice quién lo respalda. Ese dinero es de todos los uruguayos, hay que actuar con cristalinidad", cuestionó Bordaberry.

A continuación hizo referencia a la famosa foto en la que apareció el ministro de Economía Fernando Lorenzo junto al empresario Juan Carlos López Mena y el oferente en la subasta, que no se llama Sánchez sino Calvo, y que no es español sino argentino".

Por otra parte, el senador Bordaberry explicó que, junto a Ope Pasquet, se reunió con el empresario Juan Carlos López Mena, quien los invitó, junto a dirigentes del Partido Nacional, para informar sobre la existencia de un plan de negocios presentado al gobierno. "Le preguntamos cuál era la relación con este hombre de la oferta, y nos dijo que lo conectó el gobierno para que trajera al oferente a comprar la empresa. Tampoco es claro, el presidente dijo que sabía que iban a ofertar y que iba a durar 5 minutos. Por el bien del Uruguay, se necesita claridad de información en estas cosas", reclamó.

Luego recordó que "salió Astori a decir que estaban todas las respuestas", pero apuntó que "si están, ¿por qué no las da? ¿A qué estamos jugando?", y lamentó que "la señora del presidente (la senadora Lucía Topolansky) saliera a decir que la oposición quiere que le vaya mal al país, A mí me enojó esas acusación", dijo Bordaberry.

"Si cuestionamos somos vende patria, y lo que estamos haciendo es defender el interés de los uruguayos. Estamos haciendo nuestro trabajo", señaló, y luego aludió al vicepresidente Danilo Astori, que "salió de vuelta a defender esto, como hace 15 días salió a defender al alcalde de Atlántida, de su colectividad política, procesado por apropiación indebida, y como salió a defender al contador (Juan Carlos Bengoa), procesado y condenado. Si estas cosas nos hubieran pasado a los colorados en nuestro gobierno, ¿qué estaría haciendo el FA?".

El líder colorado informó que el viernes acordó con los dirigentes nacionalistas Jorge Larrañaga y Luis Alberto Heber interpelar al ministro, aunque "sabemos el resultado porque los legislador del gobierno van a levantar la mano y decir 'esto se hizo bien', pero ante los uruguayos van a tener que dar respuestas, traer información, es lo mínimo que podemos hacer".

"El problema son las mayorías parlamentarias", dijo, independientemente del partido que sean. "No es bueno que el gobierno las tenga. Si no existieran, el ministro ya estaba en el Parlamento explicando esto, no estaría pasando lo que está pasando en la educación, la inseguridad no sería lo que hoy tenemos, o el ministro tendría que estar dando explicaciones". Además, recordó que, en octubre de 2014 se elige el Parlamento.

Bordaberry recordó que, además del tema de la subasta y la poca cristalinidad del caso, queda por solucionar la problemática de los "900 trabajadores que están en la calle", la recuperación del dinero que se le debe a los uruguayos y la recuperación de la conectividad aérea.

Fuente: Montevideo Portal

viernes, 5 de octubre de 2012

Tabaré Vázquez participará de charla en sede del Partido Colorado

“¿Mercosur sí o Mercosur no?” es el ciclo de reflexiones, donde participarán los ex presidentes Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle, Jorge Batlle y Tabaré Vázquez.

El ex presidente Tabaré Vázquez, probable candidato del Frente Amplio a la presidencia, participará de una actividad en la sede del Partido Colorado el próximo 6 de noviembre, junto a los también ex presidentes Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle y Jorge Batlle.

Será un ciclo de reflexión titulado “¿Mercosur sí o Mercosur no?”, que se extenderá durante un mes. “La visión política”, a cargo de los tres ex presidentes, será la que cierre el ciclo, el martes 6 a las 19:30.

Además, el miércoles 10 de octubre se ofrecerá la “visión social” del tema, a cargo de dirigentes de la Cámara de Comercio, de Industrias, del PIT-CNT, de la Unión de Exportadores y de la Asociación Rural del Uruguay, mientras que la “visión de los economistas” estará a cargo de Alejandro Atchugarry, Gabriel Oddone y Javier de Haedo, el martes 23 de octubre.

Fuente: El Observador

jueves, 4 de octubre de 2012

Bonomi: "La seguridad no era prioridad para gobierno anterior"


El ministro del Interior dijo que Vázquez procuró generar más empleo.

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, reconoció que la seguridad no era una de las prioridades del gobierno de Tabaré Vázquez.

"La seguridad no estaba en las prioridades de la gente y no estuvo en ese primer gobierno dentro de las prioridades presupuestales. En 2009 la seguridad era una prioridad de la gente y el FA cuando asume el gobierno marca como prioridad la seguridad", dijo ayer el jerarca gubernamental en el programa A las pruebas me remito del canal cable Nuevo Siglo.

El programa buscó generar un debate sobre la baja de la imputabilidad de los menores infractores al juntar a figuras políticas como Bonomi, la presidenta y senadora del Frente Amplio Mónica Xavier, y por otro lado a los senadores Luis Alberto Lacalle (Partido Nacional) y Pedro Bordaberry (Partido Colorado).

En el debate, Bonomi dijo que el plebiscito por la baja de la imputabilidad "es una medida más lenta" -se pondrá a votación en 2014 e implicará un cambio de la Constitución de la República en caso de ser ratificada por la ciudadanía- que la aprobación de una ley que endurezca las penas a los menores infractores por parte del Parlamento.

"La reforma constitucional no es solución porque la ubica en el plano de la Constitución, en la rigidez de la Constitución, y la solución hay que buscarla en el plano de la ley" que establecerá penas mínimas y máximas para aquellos menores que cometan delitos graves, dijo.

En el plebiscito que se realizará el 26 de octubre de 2014, los uruguayos deberán pronunciarse sobre una enmienda constitucional que establece que las personas mayores de 16 años serán penalmente responsables, mantiene los antecedentes de los adolescentes infractores y promueve la creación de un servicio descentralizado dedicado a la internación y rehabilitación de delincuentes menores de 18 años.

Bordaberry reconoció "la valentía" de Bonomi al señalar que la seguridad no fue una prioridad en el gobierno de Tabaré Vázquez. "Porque creo que no cualquiera lo hace en la política", indicó.

Enseguida agregó que "los errores" cometidos por los ex ministros del Interior del gobierno anterior -los socialistas José Díaz y Daisy Tourné- provocaron 10.000 rapiñas más por año en el Uruguay que las que había en ese momento.

El senador Lacalle afirmó que este tema hay que razonarlo a partir de dos circunstancias: existe un aumento de la participación de menores en delitos muy violentos y el país tiene una legislación que marca la edad de imputabilidad -18 años- que tiene 80 años de edad. "Es decir, pertenece a otro tiempo, a otro Uruguay. Entonces, es razonable que uno pida una adecuación de las normas al cambio", indicó.

Lacalle cuestionó la posición del Frente Amplio de no discutir en el Parlamento la baja de la edad de imputabilidad a los menores.

La senadora Xavier replicó que los adolescentes uruguayos son penalmente responsable desde los 13 años y recordó que, en el actual período de gobierno, el Parlamento uruguayo aprobó normas relacionadas con la minoridad como la creación del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente -gestiona los hogares del INAU- y el mantenimiento por dos años de los antecedentes de los menores infractores que cometieron delitos graves. "No se puede decir que no ha habido discusión parlamentaria", advirtió Xavier.

Fuente: El País Digital

Bonomi: "La seguridad no fue prioridad en el gobierno de Tabaré Vázquez"


martes, 2 de octubre de 2012

Factum: El 79% entiende que la gestión del gobierno es mala


La encuesta reveló que el 65% de los uruguayos entiende que el gobierno está bien orientado, pero casi ocho de cada diez opina que está mal gestionado.

El 82% de los votantes frenteamplistas opinó que el gobierno esta “bien orientado”, mientras el 46% de quienes se identifican con los Partidos Tradicionales opina lo mismo. 

Sobre la gestión del gobierno el 79% opina que está mal gestionado y el 17% piensa lo contrario. Siete de cada diez frenteamplistas, opinaron que el gobierno está mal gestionado y en el caso de los partidos tradicionales trepa al 90% que cree lo mismo.

Comparando los resultados emanados de esta encuesta con una realizada en el 2011, los datos indican que aumentó la opinión negativa sobre la gestión y la orientación del gobierno.

Durante el 2011, el 18% de los uruguayos pensaba que el gobierno estaba mal orientado, ahora es el 31% que opina lo mismo. Por otra parte, entre el año pasado y éste, la opinión negativa sobre la gestión del gobierno aumentó del 72 al 79%.

Fuente: Unoticias.com.uy

¿Mercosur sí o Mercosur no?




Venezuela: urnas con mensajes para Uruguay


Por Graziano Pascale (*)

Cuando el entonces coronel Hugo Chávez encabezó una sublevación militar contra el gobierno constitucional del presidente Carlos Andrés Pérez en 1992, su retórica socialista y antiyanqui sedujo a vastos sectores de la izquierda continental, entre ellos a la uruguaya.

Aún con la marca viva de la dictadura militar en el país, varios sectores y dirigentes del Frente Amplio dejaron de lado los principios democráticos para expresar simpatías por el militarismo que encarnaba Chávez.

Su victoria electoral de 1998, y sus triunfos contra una debilitada oposición que soportó sobre sus hombros el desprestigio de los partidos políticos que gobernaron Venezuela durante 40 años, fueron festejados como propios por la izquierda uruguaya.
Con la llegada al poder del Frente Amplio en el año 2004, esa simpatía mutua se tradujo en acuerdos comerciales y beneficios económicos para el Uruguay, a cambio de favores políticos, como las gestiones para el ingreso de Venezuela al Mercosur, y la cesión a Chávez de una órbita satelital asignada al Uruguay por la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

Por estos y otros motivos, las elecciones del domingo 7 de octubre son también cruciales para el Uruguay. Una victoria del opositor Henrique Capriles supondría una revisión de las ayudas financieras recibidas desde Caracas, mientras que una victoria de Chávez permitiría al gobierno del presidente Mujica encarar el último tramo de su gestión con cierto respiro financiero, materializado en el apoyo al sistema bancario a través del Bandes y a la producción de biodiesel a través de Alur.

(*) Periodista
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