El SEMANARIO RECONQUISTA es el órgano de prensa de la Agrupación Reconquista del Partido Colorado, fundado por Honorio Barrios Tassano y Carlos Flores. Director Prof. Gustavo Toledo.

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lunes, 8 de abril de 2013

¡Si estará baja la cañada que hasta el gato pasa al trote!


Por Carlos Flores

El centro de convenciones de Punta del Este, esa gran obra que traería millones de turistas y generaría miles de puestos de trabajo viene a ser algo así como la zanahoria adelante del burro. Muchos se siguen ocupando de esta ilusión del gobierno frenteamplista de Maldonado para la cual la Intendencia puso a la venta 20 terrenos de su propiedad a través de un fideicomiso, con la finalidad de obtener unos 15 millones de dólares para su construcción además de otros 10 millones de dólares provenientes del gobierno central.

El plan original municipal consistía en licitar la construcción y gestión del centro de convenciones a construirse en El Jagüel, cosa que por dos veces fracasó puesto que en ninguna de las dos oportunidades se presentaron interesados. Esto era de preverse por lo absurdo de la propuesta.

Resulta que  la empresa a la que le fuera adjudicada la licitación tenía que quedar enganchada en el negocio gestionando el funcionamiento y la administración del centro de convenciones una vez finalizada su construcción, cosa para lo cual las constructoras no están preparadas ni quieren estarlo.

Pero no hay caso. Sin más inventiva y con sus capacidades agotadas, a falta de otras ideas se insiste con el proyecto. Ahora el Ejecutivo Departamental propone, según informa el propio intendente De los Santos, realizar un nuevo llamado a licitación en el que se le otorgaría a la empresa ganadora un subsidio para cubrir los primeros años de gestión del emprendimiento porque -“según le dicen”- el negocio necesita un tiempo para empezar a generar ganancias (¡!). Un mamarracho.

La que andaría al trote sería la intendenta de Montevideo Ana Olvera. Le alcanzó con llamar a la presidenta de ANTEL, Carolina Cosse, para conseguir casi el doble de dinero para reconstruir el Cilindro Municipal y convertirlo en el Antel Arena sin vender ni una sola propiedad del gobierno capitalino ni andar declarando licitaciones desiertas.

Digo al trote por lo del título.

¿No le parece?

sábado, 4 de agosto de 2012

Director colorado reclama "humildad" en Antel


Guariglia envió una carta a todos los funcionarios.

El director saliente de Antel Carlos Guariglia, del sector colorado Vamos Uruguay, envió una carta a los funcionarios del ente en el que lamenta no haber sido "comprendido" por la mayoría del directorio -integrado por la presidenta Carolina Cosse y el vicepresidente Pablo Barletta, ambos del Frente Amplio- en cuanto a sus funciones de contralor "con objetividad y profesionalismo".

De todos modos, Guariglia asegura que se va "con la conciencia tranquila" por haber puesto "toda mi mejor voluntad para contribuir a la gestión de la empresa".

En su carta, Guariglia, de difícil relación con los directores oficialistas de la empresa desde el momento en que asumieron sus cargos el 15 de julio de 2010, pareció enviar otro mensaje elíptico a Cosse y Barletta. "El cargo de director con el cual se me honró, nunca fue motivo para que perdiera un principio que siempre me ha guiado en la función pública: cuanto más alto se llega mayor debe ser la humildad, la modestia en el ejercicio de la función, y el trato respetuoso que los funcionarios se merecen", escribió el representante de Vamos Uruguay.

Y añadió que "es clave nunca perder la ubicación, porque más tarde o más temprano volvemos al llano y allí todos somos iguales. Se nos vuelve a llamar por nuestro nombre y pronto se olvida la posición que ocupamos".

"Cumplí mi función de control con objetividad y profesionalismo. Muchos por suerte lo entendieron. Otros lamentablemente no y se dejaron llevar por un efímero beneficio material", concluyó Guariglia, que el lunes renunciará a Antel.

Fuente: Diario El País 

domingo, 17 de junio de 2012

Guariglia sostiene que no puede ejercer su función de contralor ni acceder a información en Antel

Declaraciones del representante colorado en el ente de las telecomunicaciones.

El integrante del directorio de Antel en representación del Partido Colorado, Carlos Guariglia, denuncia que se le dificulta ejercer su rol de contralor en ese organismo porque los miembros de la mayoría del Frente Amplio lo marginan de las decisiones y le complican el acceso a información.

A raíz de esto, no firma las actas del directorio y se abstiene de opinar sobre algunos de los gastos de la empresa.

En conversación con el programa En Perspectiva de radio El Espectador, Guariglia dijo que su situación como director del ente es “excepcional y atípica” y que “todo eso que se dijo de trabajar en equipo y formar un grupo de trabajo a nivel del directorio fueron simplemente expectativas que se crearon pero que en los hechos nunca se concretaron”. En este sentido, evaluó que “el funcionamiento del directorio no es el más adecuado” porque “no hay debate”.

"Todo esto forma parte de un estilo de conducción personalizado y el funcionamiento del directorio es consecuencia de ese estilo en que el directorio se ha vuelto meramente un órgano formal que tiene que reunirse porque desde el punto de vista legal o reglamentario hay decisiones que tiene que tomar", opinó.

domingo, 27 de mayo de 2012

El monopolio de la fibra

Por Carlos Maggi 

La obra de Antel en contra de un buen servicio de comunicaciones, empezó hace veinte años justos. En 1992, los funcionarios de Antel sintieron el peligro de ser controlados por una asamblea de socios y movidos por ese temor organizaron un plebiscito contra la ley de entes autónomos. El escrutinio fue favorable a los empleados.

Los clientes de Antel votaron por los dueños del monopolio. Fue un inolvidable momento de ignorancia popular y de rígida y mal entendida ideología batllista.

De este modo quedó establecido un gran absurdo, muy perjudicial para el bien colectivo. A tal grado perturban los defectos en el esqueleto que, desde entonces, todos los gobiernos prometen la reforma del Estado; y ninguno de ellos ha logrado atenuar la malformación del aparato estatal.

A los burócratas del Uruguay que son legión, se les llama ¡trabajadores! y eso les da una cobertura y un estilo en su acción gremial que los asimila a los proletarios. Media en esto una confusión entre entidades radicalmente diferentes.

Los funcionarios públicos tienen sindicato y hablan como los oprimidos y manejan los valores que corresponden a los explotados por un patrón. Pero ¡son inamovibles! Y el temido dueño de la empresa es alguien que no tiene afán de lucro. Al revés, el gobierno empleador del funcionario, tiene interés político en halagar a su gente.

La diferencia entre la situación de un trabajador y un burócrata es abismal, pero para el tratamiento de las cuestiones laborales, las expresiones son las mismas y los valores se ordenan mecánicamente. Es del mejunje de los términos, que salen las maniobras. En el caso del Uruguay, donde la mitad de la economía está en manos de empleados públicos, la igualación del habla lleva a casos aberrantes: al hundimiento del mundo laboral en beneficio creciente de una casta autónoma y favorita.

Los verdaderos trabajadores son las víctimas de los precios monopólicos de las empresas públicas y son víctimas del desprecio con el cual los burócratas tratan al público y al país. En los hechos, funciona un espejismo: es como si los entes fueran la patria.

Por si ese truco no bastara, sucede para reforzar el no sense nacional, que el patrón Estado no tiene afán de lucro, pero tiene afán electoral; y para ganar poder (las pérdidas las pagan los usuarios) el patrón (los políticos) tratan de caer en gracia.

Aunque también es verdad que este planteamiento se complica por la maldad ostensible de los monopolios, que cada vez son más difíciles de justificar. Todo monopolio se crea para ordeñar a los clientes cautivos. Cuando hay "UNA" empresa (te guste o no) va a imponer sus abusos y sus faltas de sentido.

En el horrible caso de Antel su voluntad pugna para atajar el progreso técnico. Una entidad en competencia con otras similares, cuando se abraza al pasado, se funde como le pasó a Kodak: se quedó sin clientes, cuando se quedó vendiendo rollos de negativos, en medio de la eclosión digital.

Las tres empresas más grandes del Uruguay, industriales y comerciales (Ancap, Antel y Ute) son monopólicas y en consecuencia los combustibles, las comunicaciones y la electricidad se venden a precios muy superiores al precio internacional; mientras los combustibles son de calidad inferior, las comunicaciones son más lentas y la electricidad, tan escasa que Ute paga para que no le compren.

Estos desbarajustes autónomos, cobran lo que quieren y arrojan pérdidas tan cuantiosas, que afectan el equilibrio presupuestal de la Nación.

Las amas de casa registran el atropello al cual me refiero: mes a mes, pagan las cuentas rollizas que le llegan al hogar. Es en estas condiciones que el gobierno actual, para satisfacer los reclamos del sindicato de Antel, resuelve imponer un monopolio más: intenta prohibir para los demás el uso de la nueva técnica para la transmisión de datos.

Antel que ostenta el monopolio de la telefonía fija, lo ejerce usando venerables cables de cobre, una antigualla que cada vez contrasta más sus gordos aparatos con lo que es un teléfono. Se da en el Uruguay una larga maniobra inadmisible, a raíz de cual, las telecomunicaciones son voluntariamente inferiores.

Antel deteriora, por todos los medios, la velocidad de la banda ancha para que la transmisión de la voz humana por otras vías se haga imposible. Dicho más claro: para evitar que una empresa semigratuita como Skype, que el resto del mundo usa normalmente para comunicarse por teléfono, pueda sustituir a nuestra telefonía fija, técnicamente obsoleta.

Para proteger su privilegio, Antel rechazó la conexión al cable de Global Crossing que circunda el continente; le fue ofrecida sin costo y Antel no aceptó ¡alegando falsamente, que la demanda estaba satisfecha! Y del mismo modo, Antel hizo anular la licitación para la compra de fibra óptica (cuando se iba adjudicar) y así se impidió que Antel mejorara su servicio.

¡Esa fibra en la medida que mejora las comunicaciones, atenta contra el monopolio de la telefonía fija! La empresa dedicada a comunicar, actúa como el perro del hortelano.

Al ente Antel no le bastan los retrocesos descritos, ahora necesita detener el buen servicio ajeno y pide un nuevo monopolio. ¡El monopolio de la fibra óptica! Algo así como si Ancap exigiera monopolizar el hormigón, a pretexto de vender nafta.

El procedimiento atolondrado seguido en el caso de la transmisión de datos mediante fibra, es vergonzoso.

Primero hubo una resolución del directorio de Antel, que le dio orden a la empresa "Claro" de desmantelar sus conexiones de fibra. Después intervino la Ursec, para imponer lo mismo mediante su "autoridad" en la materia. Después se firmó un decreto imponiendo la prohibición de usar fibra. Después de esa escalada, alguien se dio cuenta que los monopolios se imponen por ley y que todo texto referido a monopolios es de interpretación estricta: solo se monopoliza lo que la ley nombra de modo preciso e inequívoco. De ese modo aterrizaron en la etapa de usar la iniciativa del Poder Ejecutivo en materia de leyes y se abocaron a redactar el proyecto…; y ese momento se acordaron de lo que había dicho sabiamente, el Presidente de la República:

-"Si yo me atengo a la lealtad de competencia internacional, el espacio de las telecomunicaciones uruguayas termina en dos o tres empresas transnacionales. Pero si me pongo a obstruirles el paso le creo un problema jurídico al país" -lo dijo Mujica el 17 de marzo; y esas palabras lo honran. (El Observador, 18/3/12)

El tratado de libre comercio con México es la norma en la cual se apoyará la telefónica Claro para defender su justo derecho; y todo indica que Claro ganará en vía judicial. Pero el daño ya está hecho.
Sucede que se procede sin estudiar, como quien mira a Tinelli, para no pensar en nada. ¿Dónde están los asesores de este gobierno? ¿Cuántas veces vamos a desmentir la promesa de "vengan tranquilos a invertir aquí", si aquí tenemos impuestos traicioneros, denuncias para la impositiva argentina, develación de sociedades anónimas, monopolios chuecos?

Hay que hacer dieta de Argentina, su enfermedad moral es contagiosa. Debemos dragar y dragar, hacer cualquier sacrificio con tal de mantener caudaloso el río que nos separa de los asambleístas de Gualeguaychú. El Uruguay se cristiniza en cómodas cuotas mensuales. ¡¡¡Ay!!! Esto de monopolizar la fibra óptica, es como quedarse con el gas de Neuquén… pero a lo chico. Cosa de ratero. También para hurtar con disfraz de patriota, se necesita grandeza.

Fuente: Diario El País
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