El SEMANARIO RECONQUISTA es el órgano de prensa de la Agrupación Reconquista del Partido Colorado, fundado por Honorio Barrios Tassano y Carlos Flores. Director Prof. Gustavo Toledo.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mujica y los hombres de blanco

Por Gustavo Toledo
Al presidente Mujica le preocupan las asimetrías que existen en el acceso a la salud en el interior del país en comparación con Montevideo. Por eso pidió en el Consejo de Ministros del lunes 5 que se analice la posibilidad de obligar a los profesionales –y en particular a los médicos- que se reciben en la Universidad de la República a “devolver a la sociedad” con trabajo aquello que esta les proporcionó con el pago de sus impuestos, y así descentralizar esos servicios.
El novel ministro de Salud Pública, Jorge Venegas, señaló al día siguiente que la idea es “que los profesionales que egresan puedan dar parte de su trabajo, o trabajar para complementar su formación”.
Por su parte, la senadora Lucía Topolansky explicó en rueda de prensa la ocurrencia de su esposo. “Capacitamos gente, formamos gente y después no conseguimos un médico para algún punto del interior”, declaró. Según ella, como es el MSP el que habilita a los egresados de la Facultad de Medicina a ejercer su profesión, podría pedirle que trabajen “un par de años” antes de entregar el título. Agregó que “dos años no es nada” y que “es casi como ir a hacer un posgrado a Ginebra”. Además “si el médico es joven, recién recibido, se enamora de una muchacha o muchacho del lugar y lo podemos afincar allí”, opinó la primera dama. Sin palabras, ¿verdad?
Como era de esperar, los médicos –siempre sensibles a la intervención del poder político en sus asuntos- pusieron el grito en el cielo. Incluso aquellos más afines al gobierno cazaron en el aire por dónde venía la mano y se fueron a las cuchillas. “Es una locura”, dijeron.
Obligado por las circunstancias, el mismísimo presidente salió a defender su propuesta y a denunciar la falta de “solidaridad” de los hombres de blanco. En su audición radial en M24 (¿Mujica 24 horas?) se preguntó: “¿Por qué esa manía de hacerlo todo imposible, todo difícil, y todo de entrada `no se puede´, `qué barbaridad´? Barbaridad es tener un callo en el corazón. Esa es la barbaridad”.
Fiel a su estilo, el señor presidente no sólo chapotea en la improvisación más absoluta, sino que además tiene la peregrina idea de que la ciudadanía aplauda cada una de sus “gracias” como si formáramos parte de un ejército de focas amaestradas dispuestas a festejar cada pescado que nos lanza al aire. ¿Si no compartimos la sensibilidad presidencial, tenemos un “callo en el corazón” o en alguna otra parte de nuestra anatomía? Y en ese caso, ¿deberíamos consultar a una pedicura o a un cardiólogo?
Su razonamiento es tan pobre y primitivo que movería a risa si no fuera por el espíritu que lo anima.
Pasa que este buen señor está acostumbrado a tirar ideas sin demasiado sustento, a menudo auténticos “bolazos”, que sus colaboradores se encargan de debatir públicamente, cuando deberían hacerlo primero en forma reservada contrastando opiniones técnicas como Dios manda y luego darlos a conocer, a que algún ministro asuma la ímproba tarea de darle forma y contenido y luego, finalmente, se transforme en ley. Así se gobierna. A golpes de balde. Con el único propósito de llamar la atención y subir algún puntito en las encuestas. Manteniendo a “la barra” contenta porque “hay un presidente que se preocupa por los que menos tienen”.
Ahora bien, la propuesta de marras -si es que cabe denominarla de ese modo- no es original. Casi noventa años antes de que el señor presidente pusiera esta idea sobre la mesa, el padre de la revolución socialista, Vladímir Ilich Uliánov, más conocido como Lenin, transformó los llamados “sábados comunistas”, que en principio estaban concebidos como jornadas de trabajo voluntario al servicio de la “construcción del socialismo”, en obligatorios. A impulsos del régimen, los “sábados (o domingos) comunistas” se convirtieron en eventos políticos a los que no convenía faltar, si no se quería terminar en Siberia contando cubitos de hielo; incluso había uno dedicado al camarada Lenin, a modo de homenaje en el día de su cumpleaños. Una muestra más del talante totalitario de aquel régimen que nuestro gobierno importa con casi un siglo de retraso, con el mismo propósito pretendidamente generoso y solidarista con el que lo hicieron los marxistas de antaño y que terminó como terminó.
Es curioso, pero tanto al presidente de la República como el núcleo duro de sus colaboradores les cuesta entender algo tan simple como que la libertad es libre. No entienden que cada persona es dueña de su destino y que si recibe un beneficio del Estado, es decir de la sociedad en su conjunto, no pasa a ser su esclavo y menos que menos un ariete al servicio de los intereses demagógicos del gobierno. No entienden que por más que esto se realice en otras partes del mundo, sigue siendo un dislate. No entienden que una cosa es un ciudadano libre, autónomo, con poder de decisión en el marco de una sociedad democrática y otra muy distinta es un siervo, limitado en sus movimientos, adscripto a la tierra y a merced de los caprichos del señor feudal. No entienden que una cosa es el mundo del medioevo y otro radicalmente distinto es el mundo parido por las revoluciones liberales a partir de finales del siglo XVII.
Sería bueno que en vez de querer forzar a la gente a que haga lo que no tiene ganas de hacer, que vaya a donde no quiere ir y agraviarla gratuitamente del modo que lo hace el señor presidente, acusando indiscriminadamente a quienes se oponen a sus caprichos de tener un “callo en el corazón”, se preocupara por asumir de una buena vez las riendas de un sistema de salud que se cae a pedazos, en buena medida víctima de la acción combinada de mafias y corporaciones de larga y sospechosa trayectoria, que se encargara de designar a personas verdaderamente competentes en sus diferentes niveles y no “poetas” al servicio “la causa” y, si faltan galenos en el Interior, se preocupara por generar un régimen de incentivos para que los médicos jóvenes (o no tanto) se sientan motivados a radicarse en el Interior profundo y cubran esas necesidades por libre y propia voluntad. ¿O acaso hablar de incentivos va contra algún principio no escrito del socialismo rural que nubla sus cabecitas?
Cuando el presidente se sale del personaje mediático que nos regala a diario y da rienda suelta a su veta ácrata, auténticamente libertaria, me resulta hasta simpático. (¡Cómo no me va a caer simpático un romántico enamorado de la libertad! No hay enamoramiento más noble y fecundo que ese…) El problema es que le aflora en cuentagotas. Muy de vez en cuando. La que prima, por desgracia, es su veta socialista, como en este caso, en la que le brota junto a cierto resentimiento profundamente arraigado en él, quizás relacionado con aquellos años de preparatorios de Derecho que vio truncados por vaya uno a saber qué cosa… Cuando esto sucede, la prodigiosa imaginación de este señor adquiere un tinte peligroso, impredecible. Me recuerda a alguno de sus pares del vecindario.  
Eso sí, de lo que no me cabe dudas es que les tiene una bronca bárbara a los hombres de túnica blanca. Quizás por eso, entre otras razones, apenas tolera a su antecesor y compañero de ruta, el doctor Tabaré Vázquez.

martes, 6 de septiembre de 2011

Desde Maldonado & Carlos Reyles

Por El Tampico

CAYERON EN SU PROPIA TRAMPA. 
A propósito del anuncio de Pedro Bordaberry de recolectar firmas si no se avizoran cambios el año próximo en la Educación, fueron muchas y de variado tinte las reacciones constatadas. Esto es una muestra clara de lo oportuno del planteamiento por instalar la grave crisis de la Enseñanza en la agenda política.
Lo primero que debería hacer el FA es derogar la Ley de Educación aprobada en el gobierno de Tabaré Vázquez que lesiona la autonomía y le da tanto poder a los sindicatos que no le permite al gobierno actual impulsar medidas concretas.
Lo del título.

LO DE LAS FIRMAS
A diferencia de los plebiscitos anteriores  impulsados por el FA cuando era oposición, tanto la iniciativa de recolección de firmas por la Seguridad, como para la Educación (en caso de que prospere), son propositivas y "no en contra de".
Esto es  asumir el rol de oposición con seriedad, sabiendo que gobierno y oposición no son antónimos. Si esta misma concepción hubiera existido en la "izquierda uruguaya" no se daría la triste contradicción, en materia educativa, de haber boicoteado la reforma del Prof. Rama para después, casi veinte años después, reconocer las virtudes de las Escuelas de Tiempo Completo, la descentralización de los Institutos de Formación de Docente con los CERP, la importancia que se le daba a la Educación Inicial, etc., etc. 
Se perdió el tiempo y eso ha causado, entre otros males, que sólo un 32 % de los jóvenes uruguayos terminen la secundaria, que sólo uno de cada 339 estudiantes de Ciencias obtuviera un nivel alto en disciplinas básicas como las matemáticas y que, comparativamente, las pruebas evaluatorias pongan a los estudiantes uruguayos en los últimos lugares de la región. 
Ahora, el debate está - por lo menos - instalado.

LO DIJO “LA MUÑON
A casi cuatro años del procesamiento del exdirector de los Casinos de la Intendencia de Montevideo, Juan Carlos Bengoa, el fiscal Diego Pérez  pidió el procesamiento con prisión del ex intendente Mariano Arana, la ex secretaria general María Julia Muñoz y del exdirector de Desarrollo Económico de la Intendencia, Alberto Rosselli, por las maniobras en los casinos municipales durante el período 2000-2005. Los delitos imputados son el de fraude, un delito continuado de concusión y un delito continuado de abuso de funciones.
Después de conocer la noticia, la exministra de Salud expresó al diario La República que "este dictamen no tiene ni pies ni cabeza"… Era María Julia Muñon (por aquello de Vázquez de “el que mete la mano en la lata, se la cortamos”, ¿vio?)

NO ACLARE QUE OSCURECE
La economía uruguaya es – también - materia de embrollos para el gobierno. A pesar de los cambios producidos en el equipo económico con la designación de Pedro Buonomo (MPP) como nuevo asesor del presidente José Mujica y las trabadas negociaciones en la interna del FA para imponer un nuevo impuesto al agro, el ex ministro de Economía y actual vicepresidente Danilo Astori insiste en barrer para abajo de la alfombra.
En la última entrevista que le realizó el semanario Búsqueda, sin embargo, oscureció aún más el panorama.
Luego de manifestar que a pesar de estar en contra, votaría el impuesto al agro en señal de lealtad al gobierno de Mujica, fue muy enfático al rechazar la propuesta del Partido Comunista de aplicar detracciones a las exportaciones y admitió, sin pelos en la lengua, el definitivo derrumbe del socialismo real.
La pregunta que uno se hace es, si esto de las detracciones llega al parlamento, ¿se transformaría Astori en el Cobos uruguayo con su voto “no positivo”?.
¿No será ésta la idea de los comunistas para demostrar que el socialismo real aún existe?
Mejor no indagar…

LA “INTELIGENCIA” URUGUAYA
Los seguidores del Ministerio del Interior en Twitter pudieron descubrir la inteligencia que rodea al ministro Eduardo Bonomi, al leer su “retweet” de las felicitaciones del conductor argentino de televisión Jorge Rial a Florencia de la V. por haber sido madre.
Al ser increpados por la falta de seriedad en el manejo de un área tan sensible como la seguridad pública en las redes sociales de internet, las autoridades ministeriales la embarraron todavía más, al justificarse diciendo que se debió a un “teclazo” mal metido.  - "ACLARACIÓN: el RT de Rial fue un error. Al consultar el TW desde Blackberry la sensibilidad del touch pudo ser la causa. Disculpas a todos", publicaron en la red.
En definitiva: no sólo pierden el tiempo siguiendo a Rial, sino que además no saben manejar un teléfono móvil.
Así estamos…

Bordaberry inquieta al FA y a los blancos con nueva campaña (*)

Firmas por educación. El líder colorado apunta al interior del país
El líder colorado Pedro Bordaberry volvió a hacer una jugada política con carambola a varias bandas. Al anunciar que en 2012 juntará firmas para llamar a una consulta popular sobre la educación pública (ahora lo está haciendo por temas de seguridad), el senador de Vamos Uruguay le quitó protagonismo al Partido Nacional y profundizó la polarización con el Frente Amplio (FA). No por casualidad esta nueva movida es criticada por blancos y frenteamplistas por igual.
El partido de gobierno considera que Bordaberry abusa de la recolección de firmas, mientras que desde el nacionalismo señalan que la iniciativa en temas de educación la tuvieron los blancos con varios proyectos de ley presentados sobre el tema (ver nota aparte).
Una vez más, como cuando pidió una definición pública del ex presidente Tabaré Vázquez sobre la propuesta de bajar la edad de imputabilidad de 18 a 16 años de edad, y la obtuvo, Bordaberry provocó la reacción de sus adversarios políticos.
El senador Ernesto Agazzi (MPP) dijo que la nueva propuesta de Bordaberry es "superficial y sin fundamento". Consultado por El Observador, Agazzi expresó que los partidos "tienen una institucionalidad armada para presentar iniciativas legislativas".
"Los partidos no pueden ser una cosechadora de firmas. Bordaberry sustituye la política por la juntada de firmas. Hace política por amenaza, o se vota lo que él quiere o junta firmas", apuntó.
Ahora al interior
Como en el casín, la movida de Bordaberry hace otra banda y sigue. Es que mientras la inseguridad es un tema mayoritariamente montevideano (de 13.829 rapiñas consumadas en 2010, 11.563 fueron en la capital, según datos del Ministerio del Interior), la nueva propuesta de Bordaberry apunta al interior.
El senador colorado propone reformar la Constitución para crear otra universidad pública en el interior, independiente de la Universidad de la República y para fijar en la carta magna un mínimo de 200 días efectivos de clase en escuelas y liceos.
"Si buscamos firmas en el interior la gente nos va a acompañar más allá del partido que sea", dijo Bordaberry ayer a El Observador.
El líder colorado le juega al FA con las mismas cartas que usó la coalición de izquierda cuando era oposición: movilización ciudadana (firmas) y consulta popular (plebiscito o referéndum).
Consultado acerca de por qué insiste con el mecanismo de juntar firmas como herramienta política para hacer oposición al gobierno del FA, Bordaberry respondió: "Lo que el sistema político no solucionó lo solucionará la gente. Sería más rápido si votáramos las leyes que están en el Parlamento, pero si el Frente Amplio no las quiere aprobar, convocamos a la gente".
Además, con la recolección de firmas para bajar la edad de imputabilidad, Bordaberry echó a andar una estructura partidaria que tendrá la oportunidad de consolidar en el 2012, cuando pida firmar por la educación pública. Si bien reconoció que aún no tiene "un gran aparato político" armado, confió en hacer camino al andar.
Consultado sobre la posibilidad de que Bordaberry consolide una militancia activa con la recolección de firmas, el senador Agazzi respondió: "No le veo uñas para guitarrero".
El legislador del oficialismo, uno de los principales del mayoritario MPP, aseguró que Bordaberry "no logró aún que haya movilización" en torno a la recolección de firmas por seguridad. "No hay movilización social visible", sentenció el senador frenteamplista, y recordó los casos en que el FA llamó a consultas populares, las que, aseguró, fueron por temas "puntuales"
(*) Extraído de El Observador, 6 de setiembre de 2011

domingo, 4 de septiembre de 2011

“Aclarando dijo un vasco…”

Por Reinaldo Perdomo

Todos los Hombres pensamos diferente. Pero hay ideas en las que coincidimos. De ahí, que en una Democracia, los que piensan parecido, se agrupan formando partidos políticos, cuya finalidad es llegar al poder y gobernar con sus ideas.

En los regímenes totalitarios, hay un partido único y todos deben integrarlo. En nuestro Uruguay, democrático y republicano, felizmente existen varios partidos.

El Partido Colorado es un partido liberal: trata de asegurar a las personas el máximo de libertades posibles así como el ejercicio de sus derechos individuales y sociales. Batlle llamaba a integrar el partido no a una clase social, como lo hacía el marxismo, sino a todas las personas de buena voluntad, es decir, a estar dispuestas a luchar por la vida en paz y en armonía, respetando a los que no piensan igual.

El concepto de liberalismo involucra varios aspectos: el político, el social, el religioso, el económico, etc.

Con respecto a este último, claro está que nuestro partido no predica el liberalismo tradicional, del “dejar hacer” y el “dejar pasar”, sino que sostiene que el Estado debe intervenir regulando el mercado, en la medida en que éste se transforme en opresor de los más débiles. La prueba está, en que casi todas las leyes protectoras del trabajador y del trabajo han sido promovidas y aprobadas por nuestro partido.

Aún así, seguimos sosteniendo que el liberalismo económico integra el concepto global de liberal.

El rotundo fracaso del socialismo y el comunismo en el mundo entero, parece estar dándonos la razón. Hasta las más recalcitrantes sociedades afiliadas al socialismo, se rigen hoy por las reglas del mercado.

En cuanto a encasillar como de derecha o de izquierda a una persona o a un partido, me parece hoy día tan anacrónico como sostener que hoy pueden haber geocentristas o heliocentristas, o movilistas e inmovilistas.

El catalogar de derecha o de izquierda, se ha convertido hoy en un modo de atacar a una persona o a un partido, tratando de promover, mediante el engaño, la repulsa de alguien que no tenga claros los conceptos.

Kimal Amir: el Partido Colorado aún no tiene una nueva definición de Batllismo

Entrevista de El Espectador a Kimal Amir

El nombre de Kimal Amir cobró notoriedad cuando fue designado al frente de la Comisión de Concepción Ideológica, que funcionará como antesala del Congreso Ideológico que el Partido Colorado (PC) planea realizar en diciembre. Es integrante del sector Propuesta Batllista (Proba) del PC, y en el pasado fue tupamaro, socialista y comunista. En conversación con En Perspectiva, Amir dijo que si bien “el batllismo es el eje central del PC del siglo XX y de lo que va del siglo XXI”, “al día de hoy el PC como tal aún no tiene una nueva definición de batllismo”. En relación al Frente Amplio (FA), el dirigente del PC dijo que “hay toda una franja común de reivindicaciones que han sido históricas del batllismo y que hoy el FA, por su característica de izquierda, ha tomado”. Por otra parte, Amir dijo que “es absolutamente positivo” que algunos exmiembros del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) hayan llegado al poder, pero opinó que su “proyecto quedó enterrado por la historia y por la democracia”. Finalmente, expresó: “Estoy convencido de que la manera que las sociedades tienen de construirse a sí mismas pasa por hacer germinar entre ellas las mejores virtudes que están latentes en todos y cada uno”.

Su periplo ideológico es un compendio de la historia política del Uruguay: fue socialista, comunista, prochino, tupamaro, dirigente disidente de la organización, miembro del Partido Social Demócrata Francés, y todo esto ocurrió antes de volver a sus orígenes batllistas.
Así presentaba hace unos años una nota del diario El País a Kimal Amir, un extupamaro que se desvinculó de la guerrilla a mediados de los 70 por disentir, y actualmente integra el sector de Propuesta Batllista (Proba) dentro del Partido Colorado (PC).

Su nombre cobró notoriedad al ser designado para liderar la Comisión de Concepción Ideológica de cara al Congreso Ideológico que el PC planea realizar a fines de este año. Una designación que no ha pasado desapercibida. Algunos colorados incluso se han manifestado contrarios a que un extupamaro les enseñe de batllismo.
Para saber cuál será su aporte en materia de concepciones ideológicas, cómo ha vivido este proceso de transición, de pasar de las filas del MLN al PC, pasando por el Frente Amplio (FA) después, cómo ve el futuro de esta fuerza política, estamos en diálogo con Kimal Amir.
¿Imaginaba tanta repercusión de esta designación, este movimiento que se vio en las redes sociales, de rechazo, de resistencia de algunos dirigentes colorados a su designación?

KIMAL AMIR:
No, la verdad que no. Tampoco pensaba que el 100 % iba a estar de acuerdo, pero no imaginé la repercusión pública, llamémosle, mediática, que ha tenido el hecho. Lo cual, como todas las cosas, se puede enfocar desde varios ángulos, y en definitiva, en la medida en que hasta ahora no ha habido, felizmente, al menos que yo conozca, ningún tipo de agravio a la persona, me parece positivo. Soy un firme partidario del intercambio de ideas, del debate de ideas en la sociedad y es así como se construyen las sociedades. En algún momento de mi vida, hace 40 años, pensé que era necesario recurrir a la violencia, pero por algo rompí con todo eso y hace muchísimos años, décadas, que estoy convencido de que la manera que tienen los pueblos, las sociedades, de construirse a sí mismos pasa por hacer germinar entre ellos las mejores virtudes que están latentes en todos y cada uno. Me parece bien, todo este debate me parece muy positivo.
JAE - ¿Cómo explica este pasaje de pertenecer a un movimiento que quería llegar al poder mediante el uso de las armas a defender ahora ideas políticas a partir del pensamiento?

KA - Yo soy un absoluto convencido de que las cosas se dan en procesos, y mucho más en el plano de las ideas, de la cultura. En procesos más o menos largos, más o menos lentos, pero en procesos. No se dan de un día para otro. En mi caso vaya si ha sido largo, yo hoy tengo pasados los 70 años, tengo 71 años, y hace 37 años que rompí con el MLN, rompí en el año 74 con el MLN. Llevo la mayor parte de mi vida vivida después de esa ruptura, el proceso ha sido largo.
JAE - ¿Qué lo atrajo en su momento del MLN?
KA - Yo estoy de acuerdo con la síntesis que hace Ortega y Gasset cuando dice que el individuo es él y su circunstancia. También podemos tomarlo por el lado de su circundancia, dónde está inmerso. Es decir, es alguien de su tiempo y no puede escapar a su tiempo; el tiempo medido en términos cronológicos, en términos colectivos y también en términos individuales. En aquel entonces andaba en el entorno de los 20 años. El mundo era completamente distinto del de hoy, dividido en dos, caracterizado por el enfrentamiento, la guerra fría, los dos grandes bloques, y una disconformidad que iba creciendo en América Latina que se expresaba por un lado en la caída sucesiva de muchos dictadores, desde Juan Domingo Perón a Gustavo Rojas Pinilla o Fulgencio Batista en Cuba, y el ascenso de un movimiento popular autodenominado revolucionario, que en algunos casos llegaron a serlo, como el caso de Cuba, que fue un movimiento revolucionario en sus inicios. Nada de aquello era ajeno al Uruguay.
JAE - Pero ¿había una ideología atrás? Por ejemplo, acá hay gente que dice: “No es extraño, porque el MLN nunca fue de izquierda, nunca tuvo definición”.
KA - Es tan complejo, porque si utilizamos las categorías clásicas, que yo creo que están absolutamente sobrepasadas, de izquierda, centro y derecha, obligatoriamente hay que ubicar al MLN en aquel momento en la izquierda. Es cierto, no se definía en torno a una ideología, como sí lo hacía fundamentalmente el Partido Comunista, también el Partido Socialista, y en aquel momento algunos grupos escindidos de los comunistas o de los socialistas que se definían más que nada y fundamentalmente en torno a la ideología que predominaba en la izquierda en el mundo, que era la marxista-leninista. El MLN no asumía esa definición. Se autoproclamaba independiente de las ideologías, de esa ideología, buscaba crear una línea distinta mediante una práctica diferente de la de esos partidos, de esos grupos, que era la práctica de lo que llamaba la violencia revolucionaria, pasando por la propaganda armada, etcétera.

JAE - Usted se baja del MLN en el 74 estando en Buenos Aires.
KA - Sí, a mediados del 74.
JAE - Y lo tildan de traidor.
KA - Sí; no solo a mí, a mí y a otros integrantes de la dirección que estaba en el exilio en aquel momento.
JAE - ¿Fue amenazado de muerte por integrantes del MLN?
KA - Fuimos condenados a muerte. Unos meses después de renunciar a la dirección, hubo una resolución de quienes quedaron integrando la dirección en Buenos Aires que nos condenaba a muerte por traidores, cosa que felizmente nunca llegó a concretarse.

JAE - ¿Dónde están hoy quienes tomaron esa postura en ese momento?
KA - Algunos están fallecidos, otros no. Pero más allá de dónde esté cada uno de ellos –algunos no sé dónde están–, creo que lo concreto, lo importante, es que han abandonado aquella idea; no la idea de si uno traicionó o no, sino la idea de resolver la cosa mediante la ejecución de las personas, eliminando a las personas. En ese sentido es una muestra más de lo que yo considero que ha sido una cosa importantísima en los últimos 25 años del país, y es el sello de estos últimos 25 años, que es el triunfo de la democracia.
JAE - En ese contexto, ¿cómo ve la llegada de miembros del MLN en su momento?
KA - ¿La llegada del MLN adónde?
JAE - Al poder.
KA - ¿Actualmente?
JAE - Actualmente.
KA - Me parece un hecho absolutamente positivo en dos sentidos. Primero, se integraron al sistema político que tenía el Uruguay, un sistema republicano democrático. Lo que de paso significa otra cosa también muy importante, que es que eso fue, a mi juicio, la victoria más contundente de la democracia y la derrota más contundente del proyecto político originario del MLN, que era llegar al socialismo por la lucha armada, tomar el poder y desde el poder absoluto construir esa nueva sociedad. Creo que ese proyecto quedó enterrado por la historia y por la democracia. Entonces por un lado me parece importantísimo que el MLN haya roto con aquello, se haya al sistema político, y por otro lado, dentro del sistema político, que hoy esté en el gobierno y en las posiciones principales del gobierno en el Estado, precisamente porque ha obtenido el respaldo de la ciudadanía. En ese sentido lo veo como un hecho absolutamente positivo.
JAE - ¿Y el proyecto de fondo de llegar al socialismo, en este caso por la vía de los votos, persiste? ¿Está?, ¿lo ve?
KA - Creo que no; lo veo en algunas personas, pero no me parece que sea una cuestión que predomine, que hegemonice entre los principales dirigentes del MLN.

JAE - ¿Por ejemplo en quién?
KA - Por lo que aparece en los medios de comunicación –yo no tengo contacto con el MLN–, para dar un nombre muy simbólico, me parece que Julio Marenales, y gente que no está en el MLN, que rompió con el MLN, el Flaco Zabalza. Pero me parece que en general, y liderado por Mujica, hay un equipo importante que ya tiene descartada aquella opción y –algo muy importante– dejó de considerar a la democracia como algo instrumental. Han asumido que la democracia no es un instrumento sino una forma que se da la sociedad para vivir y para convivir.
***
JAE - Kimal Amir es licenciado en Ciencias de la Educación y Lenguas de la Universidad de Lyon, tiene 71 años, es jubilado bancario, nació en Flores…
KA - En Trinidad, en la Santísima Trinidad de los Porongos.
JAE - El nombre de Kimal Amir cobró notoriedad al ser designado para liderar la Comisión de Concepción Ideológica de cara al Congreso Ideológico que el PC planea para diciembre, una designación que no ha pasado desapercibida.
¿Cómo llegó a PROBA?
KA - Cuando volví del exilio…
JAE - Ahí ingresó al FA con Batalla, con el PGP (Partido por el Gobierno del Pueblo).

KA - Sí, venía decidido a integrarme al PGP después de todo un proceso que había hecho con otros amigos, en el cual, entre muchas otras cosas, había jugado un papel importantísimo Zelmar Michelini, que era muy amigo mío, con quien yo tenía un contacto muy asiduo, tanto acá como después en el exilio. Hugo Batalla fue a buscarme al aeropuerto cuando llegué el penúltimo día del 85, y en febrero del 86, cuando recomienza el funcionamiento de las cámaras, voy a hablar con él, que me recibe con los brazos abiertos, con la mayor generosidad, a mí y a otros compañeros que se integraron en aquel momento. Me dijo: “Mirá, a vos te gusta mucho la política, Kimal, ¿qué te parece si trabajás con Heber Gatto constituyendo una comisión política?”. Bárbaro, me fui a trabajar con Heber, ahí lo conocí, nos hicimos grandes amigos, aprendí muchísimo con él, ha sido un orgullo, un privilegio la posibilidad de tener amigos como Heber tanto en lo humano como intelectual y culturalmente. Desde allí se dio una batalla muy, muy grande en el FA, el PGP defendía posiciones que yo considero que eran sumamente válidas en aquel momento, que están vigentes hoy y que el FA no ha podido resolver, por las cuales nos fuimos allá por el año 89. El Frente estaba absolutamente trabado por su esencia, por su naturaleza de frente de partidos políticos.

JAE - De ahí se va al Nuevo Espacio…
KA - Sí, formamos el Nuevo Espacio en el 89 con el Partido Demócrata Cristiano, la Unión Cívica y el Movimiento de Integración liderado por el doctor Corbo. Después, en el 94 se realiza, luego de un congreso, una alianza con el PC, la fórmula Sanguinetti-Batalla. El Ministerio de Educación y Cultura en la segunda presidencia del doctor Sanguinetti le corresponde al PGP en la persona de Samuel Lichtensztejn, y Samuel, con quien teníamos larga amistad también, habíamos militado juntos muchos años en la Asociación de Bancarios –él trabajaba en el República, después en el Central, y yo en el Hipotecario, y militábamos en la misma agrupación–, me llamó para trabajar con él. Y allí estuve varios años.
JAE - ¿Y de ahí a PROBA? ¿Por qué a PROBA?
KA - Porque nos autodefiníamos como batllistas, lo que no quiere decir que consideremos que nosotros seamos los que distribuimos los carnés de batllista o no batllista, nosotros nos considerábamos batllistas.
JAE - ¿Cuál es su definición de batllismo? Porque también aparecen sobre ese punto algunas críticas: “Es un tupa, arrepentido o no, ¿qué me viene a decir a mí de ideología y hablarme de batllismo?”.
KA - Una cosa es estar arrepentido y otra cosa es asumir lo que uno hizo, reflexionar sobre eso, sacar enseñanzas, y si la conclusión es que debe cambiar, cambiar. Yo respeto profundamente a quienes consideran un orgullo propio no cambiar nunca; no es mi filosofía. También respeto a aquellos, entre ellos a mí mismo, que entienden que una de las virtudes del ser humano es poder cambiar, ya sea por cuestiones emocionales, de los sentimientos, ya sea por cuestiones que obedecen al campo de la razón, del raciocinio, del análisis, o de las dos cosas juntas.
El PC está en un gran debate en este momento, justamente hacia este Congreso Ideológico, está realizando un Congreso Ideológico, que va a desembocar en una sesión plenaria a principios de diciembre, en el que va a definir su cuerpo de ideas, su cuerpo doctrinario, para que lo guíe en un período de mediano y largo plazo. Al día de hoy el PC como tal aún no tiene una nueva definición del batllismo, lo que no quiere decir que el batllismo esté fuera del PC; el batllismo es el eje central del PC del siglo XX y de lo que va del siglo XXI.
Yo caracterizo al batllismo por sus grandes pilares: el liberalismo en el sentido de la libertad, la libertad individual como bandera inarriable, una bandera que no se puede dejar de defender, no se puede perder nunca, y ese liberalismo unido muy fuertemente al humanismo, en el sentido de que el sujeto y objeto de todo es el hombre, el ser humano considerado como tal. Y luego un acendrado republicanismo en el sentido de un respeto profundo a la institucionalidad que la sociedad va creando a lo largo del tiempo, esa institucionalidad republicana que tiene como filosofía central la distribución del poder y dar las mayores posibilidades de control del ejercicio de ese poder dispersado y coherente a los ciudadanos. Me parece que esos son los pilares fundamentales. Y la solidaridad, la justicia social, lo que en la época de Batlle llamaban justicia social y hoy llamamos equidad, integración social.
JAE - Usted dice que el batllismo está dentro del PC; hay gente que dice que el batllismo está en el FA.
KA - Sí, hay gente que se considera batllista, y tiene todo el derecho del mundo a considerarse batllista, cada uno se considera a sí mismo como cree que es, y puede ser militante o votante de otro partido, del FA, del Partido Independiente (PI). Yo tengo amigos que se reconocen en gran parte como batllistas y militan en el PI, tengo amigos que se reconocen en algunos aspectos como batllistas y están en el Partido Nacional (PN). ¿Y cómo no van a estar en el FA? Claro que sí. Hay toda una franja común de reivindicaciones que han sido históricas del batllismo y que hoy el FA, por su característica de izquierda, ha tomado, en la medida en que ha abandonado en buena parte aquella concepción de un Estado totalitario y autoritario. Entonces claro, todo lo que significa justicia social lo reivindica una buena parte del FA y lo reivindicamos los batllistas.

JAE - El diputado José Carlos Cardoso dice hoy: “El impuesto a la tierra es puro batllismo”.

KA - Ah, no sé, depende. Yo acabo de escribir un artículo para contestarle al semanario Voces. No entro en la cuestión filosófica de si un impuesto a la tierra es batllista o no. Yo creo que los impuestos son o no son de tal o cual especie según a quiénes se aplique y de qué manera se apliquen. Yo no soy economista, lo mío es la educación, la política, pero me vuelco a considerar como más justo un impuesto a la rentabilidad que a la tenencia como tal. Lo mismo pasa con una vivienda, si una vivienda vale más o menos si la familia vive en ella; en todo caso sería un impuesto al patrimonio, pero no un impuesto a la rentabilidad que esa vivienda le significa a la gente.
JAE - Ayer en El Observador el empresario Jorge Fernández también hacía referencia al batllismo, en particular a Batlle y Ordóñez, y decía, hablando de la burocracia, que debe ser limitada, hay que abrir la economía, “creo que es en este momento un problema enorme que tiene Uruguay, considero una gran enfermedad de nuestra sociedad que nadie se sacó el sobretodo de Batlle y Ordóñez en los últimos 100 años, ni siquiera los militares cuando gobernaron”.
KA - No había leído esa declaración de Fernández, pero creo que no es así. Creo que hay mucho uruguayo que sí, hay una parte de la sociedad que en su imaginario tiene la idea de que el batllismo es todo Estado. Y yo creo que no, a lo largo de la historia se demostró. Además, a la salida de la dictadura el mundo había cambiado profundamente, ya no iba a volver a ser lo que había sido antes, ya no tenía sentido que un país –y mucho menos un país pequeño– con una pequeña población pretendiera vivir de fronteras hacia dentro. Había que abrirse al mundo.
A mi juicio, los que mejor vieron ese cambio que se había producido en el mundo –no quiere decir que hayan sido los únicos– fueron los dirigentes batllistas del PC. La presidencia de Sanguinetti y la presidencia de Jorge Batlle en gran medida se caracterizaron por llevar adelante, además de la redemocratización, la reinstitucionalización del país, un conjunto de reformas de estructura, de manera tal que la economía del Uruguay se abriera al mundo en el doble sentido que tiene ese flujo.

JAE - Ahí pone un ejemplo que tiene una diferencia marcada: Sanguinetti no estaba a favor de la ley de empresas públicas allá por el año 92, y Jorge Batlle sí. ¿Cómo ubicamos el rol del Estado en todo esto? Porque entre esos dos expresidentes colorados hay una gran diferencia.
KA - Hay matices, por algo cada uno encabezaba una corriente dentro del partido. Es conocido, no estoy inventando nada. Si caracterizamos los Gobiernos de Sanguinetti, en particular la segunda presidencia, hasta el propio Fito Garcé la ha caracterizado en algunos de sus libros como un Gobierno fundamentalmente socialdemócrata. Cuando el Gobierno de Batlle eran otras las condiciones del país, otras las circunstancias en el mundo, y apuntaba a una concepción más liberal en el sentido de abrir mucho más la economía. Lo que hoy estamos viviendo, votado por todos los legisladores del PC, con la ley de asociación público-privada, es una muestra de que el PC y el batllismo están de cara, mirando la necesidad de abrir el país al mundo. En la primera presidencia de Sanguinetti, en medio de las prioridades que significaba tener que redemocratizar el país y dar los pasos más importantes que anunciaran una era nueva de apertura al mundo, una de las cosas más importantes que se hicieron, a mi juicio, fue reconocer a la República Popular China. Uruguay fue el primer país de América en reconocer a la República Popular China, que hoy es nuestro principal comprador.
JAE - Sí, rompiendo relaciones con Taiwán en aquel momento.
KA - Rompiendo relaciones con Taiwán, que era un aliado fundamental de Estados Unidos en el sureste asiático. En ese sentido yo lo consideraría revolucionario y visionario.
  
JAE - ¿Adónde va a conducir este Congreso Ideológico? Porque uno ve hoy dos corrientes muy marcadas dentro del PC, la que lidera Pedro Bordaberry y la que lidera José Amorín Batlle, de PROBA, el sector que usted integra.
KA - ¿Adónde va a conducir? Está librado a lo que resulte de la discusión, y eso me parece una de las cosas más positivas de este proceso. Hay algo muy importante: ¿qué es lo que caracteriza en general a los congresos? Estamos acostumbrados en general que los congresos de los partidos, mucho más de los partidos de izquierda, se inician, se abren con un documento más o menos largo, más o menos un compendio de todos los puntos, y sobre ese documento se discute y se vota. Este congreso no es así, es un congreso abierto, se designaron ocho comisiones técnicas que van a abordar distintos temas, cada una de esas secretarías técnicas con una participación muy abierta, no solamente presencial, sino en los medios electrónicos. Va mucho más allá de los convencionales, de los dirigentes, de los militantes, de los votantes. Está abierto a todo el que quiera participar y se registre.
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JAE - El congreso va a ser en los primeros días de diciembre.
KA - La plenaria va a ser en los primeros días de diciembre. El congreso ya está marchando, ya están todas las comisiones en marcha, la comisión que a mí me toca coordinar, junto con el diputado Fitzgerald Cantero, realizó anoche su segunda reunión presencial. Hay una catarata de aportes de gente de los más distintos puntos del país por medio de la página web del PC, que lleva a la página del Congreso Ideológico, donde cada uno entra en la secretaría que le parece que más se corresponde con lo que quiere hacer.
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Batlle, Lacalle y Astori coincidieron en que existen falencias en la educación

El vicepresidente y los ex mandatarios fueron los principales oradores de un desayuno de trabajo organizado por ACDE. Cada uno, desde su punto de vista criticó la situación que atraviesa la educación.
El jueves pasado el vicepresidente Danilo Astori participó junto a los ex presidentes Luis Alberto Lacalle y Jorge Batlle del desayuno de trabajo “Uruguay 2030, proyecto de nación”, organizado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Marketing (ACDE).
En su exposición, el ex presidente nacionalista exigió la derogación de la ley de Educación, informó Carve. Lacalle indicó que: si la idea es “ir a una conducción nacional de la educación, reasumamos el control como estaba antes, al Codicen no iba cualquiera en el régimen anterior. Primero porque la ley exigía la idoneidad de más 10 años de ejercicio docente, pero la confianza política es esencial”.
El actual senador señaló que si se votó a un presidente, un vicepresidente y a un Parlamento “para la conducción de todo lo que constitucionalmente pueden hacer, no puede ser regla, esa voluntad popular frente a la enseñanza”.
“Bastante tenemos con el aislacionismo universitario, que desde la perspectiva de la ley del 58, quizás habría que analizar críticamente. Pero quedémonos con la ANEP (Administración nacional de Educación Pública), que la vamos alienando de la conducción política”, advirtió.
Por su parte, el ex presidente colorado Jorge Batlle sostuvo que se camina hacia un gobierno de corporativismo. “Si hoy uno sale a la calle y le pregunta a cualquier ciudadano, dígame acá en Uruguay quién manda: el sindicato, el que vota o el gobierno. Van a decir, el sindicato”, señaló.
Así “nos encaminamos lentamente hacia una república corporativa”. “Cuando el señor  ex presidente Lacalle dice que hay que decirle al gobierno que está en falta con la educación, ¿por qué vamos a decírselo al gobierno, si el gobierno no manda, manda el sindicato?”, se cuestionó. Entonces, de esta manera, aventuró, “vamos a seguir perdidos, perdidos en la selva (…) en el oscuro camino perdido”. “Acá hay una ideologización de la actividad sindical. Desde ella se pretende establecer un modelo de sociedad”, denunció el ex mandatario.
En tanto, el vicepresidente Danilo Astori reconoció que a pesar de lo que se ha invertido en la educación, actualmente existen grandes carencias en la infraestructura edilicia del sector y en sus resultados académicos.
“La verdad es que hoy Uruguay presenta una deficiencia y necesidades en materia de infraestructura que no son sostenibles en una visión de largo plazo”, acotó el jerarca. Para mejorar esto hay que mantener los “estímulos”, pero no solo eso, también hay que “modernizarlos y renovarlos”. “La realidad nacional va cambiando y en la medida que las características de la realidad nacional van cambiando - y han venido cambiando en los últimos años - los estímulos a la inversión también tienen que ir adaptándose a la nueva realidad nacional”. “Hace dos años era fundamental incrementar las oportunidades del empleo, hoy es mucho más importante aumentar la calidad del empleo”, ejemplificó.

Pedirán explicaciones por “manejo político” del Mides

Legisladores blancos y colorados reaccionaron indignados ante la confesión del ministro de Desarrollo Social sobre la asistencia a los pobres y su relación directa con los votos de la izquierda.

En una entrevista con Ultimas Noticias, el ministro de Desarrollo Social (Mides), Daniel Olesker, admitió que el Frente Amplio "debe capitalizar" en votos sus políticas sociales hacia los pobres para poder mantenerse en el gobierno y, de esa manera, continuar con sus reformas estructurales porque, a su juicio, las mismas son de "largo plazo". "Es obvio que esas personas, al mejorar su nivel de vida, pueden hacer una evaluación positiva de lo que se les dio. Entonces (…) seguirán votando a las personas que entienden los beneficiaron", agregó.
La confesión del jerarca de gobierno enardeció a blancos y colorados. Las primeras reacciones fueron despachadas en la red social Twitter, donde legisladores y dirigentes dedican -cada vez más- un espacio a reflexionar sobre los acontecimientos actuales. "Olesker dice que el FA debe capitalizar en votos lo que hace en favor de los pobres. ¿Sensibilidad social o clientelismo? Los uruguayos debemos ser conscientes de adónde y para qué se usa nuestra plata. ¿Cuál es el límite de nuestra tolerancia? Antes, ellos a esto le llamaban clientelismo", escribió la diputada blanca Ana Lía Piñeyrúa (Herrerismo).
La legisladora -que además es precandidata presidencial- dijo luego a Ultimas Noticias que interrogará a Olesker, cuando el ministro visite el Parlamento. "A mí me parece absolutamente inadmisible. Es una confesión del propio ministro que instrumenta las políticas sociales; son un claro enfoque clientelístico. Descalifica todo lo que puede ser su accionar en el futuro. Pone en evidencia que no hay sensibilidad social sino intención electoral", aseguró.
También en Twitter, el diputado colorado José Amy (Vamos Uruguay) se refirió al asunto: "Es una vergüenza nunca vista", escribió. Para su colega Fitgerald Cantero (Vamos Uruguay), Olesker es un "descarado". "Y después dicen que nosotros hacemos políticas con las firmas", se quejó en la misma red social, aludiendo a la campaña para bajar la edad de imputabilidad penal que impulsa Pedro Bordaberry.
El diputado blanco Pablo Abdala (Corriente Renovadora) consideró "vergonzosas" y "repudiables" las declaraciones del ministro del Mides. "Es una confesión de que lo que el FA procura en un gobierno de partido; es una declaración contraria a la tradición republicana. Con esto, Olesker pierde la confianza de la oposición", dijo a Ultimas Noticias.

Más temprano, el diputado Javier García consideró "lamentable" lo dicho por el jerarca. "Olesker confesó clientelismo de votos a través del Mides y un desprecio hacia la gente utilizando la pobreza para la política. Lamentable".
Una opinión con antecedentes
En julio de 2008 el entonces director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Enrique Rubio (Vertiente Artiguista), manifestó algo parecido a lo dicho por Olesker en una reunión con militantes del Frente Amplio en el bar "Sin Bombo". Para el hoy senador, la izquierda tenía "asegurada la elección" si transformaba en votos sus políticas sociales a los pobres, según una crónica del momento del semanario Búsqueda.

Presentación del libro "Al borde del abismo: Uruguay y la gran crisis del 2002-2003"

Antel: críticas a logo

Denuncia del diputado Cantero
El diputado del Partido Colorado Fitzgerald Cantero denunció días atrás que Antel pagó 2 millones de pesos más IVA por el nuevo logo cuya tipografía estaba colgada en la web y se podía descargar sin costo.
Cantero presentó la información en la comisión de Industria de Diputados ante el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, y la presidenta de Antel, Carolina Cosse, quien dijo que una empresa que factura 800 millones de dólares al año “no puede tener un logo muy barato”, según el relato del diputado.
Por su parte, Kreimerman dijo que el logo de Antel “ha tenido una importancia estratégica dentro de la empresa que cambió fuertemente” con la convergencia en una misma marca de todos los productos.
En tanto, en la comisión el diputado blanco Álvaro Delgado cuestionó el endeudamiento de Alcoholes del Uruguay (ALUR) que alcanzaba a casi 92 millones de dólares en 2010.
Delgado también criticó el subsidio indirecto que recibe ALUR ya que Ancap le elevó los márgenes que le paga por biocombustibles y dijo que con ello “es muy difícil que el sector privado pueda competir.

El factor Pedro

Por Adolfo Garcé (*)
Uno de los datos más importantes de la coyuntura política uruguaya en lo que va de 2011 es que Pedro Bordaberry ha logrado convertirse en un protagonista fundamental del debate político. Cuando todavía no se habían apagado los ecos de su fuerte polémica con Jorge Larrañaga a propósito de la campaña de recolección de firmas, se las ingenió para sacudir otra vez el tablero político confrontando duramente con el gobierno a propósito de los compromisos asumidos por el Estado en el contrato con Montes del Plata. Repasemos los principales momentos de su vertiginoso ascenso político.
Aunque venía ocupando cargos públicos de responsabilidad desde 1992, Pedro Bordaberry cobró notoriedad recién en 2001 cuando sustituyó a Alfonso Varela como ministro de Turismo. Rápidamente atrajo la atención de los medios. Siempre pensé que una de las principales razones del interés de los periodistas (y del público) en su figura fue su apellido. ¿A quién no le llamó la atención la designación de un hijo de Juan María Bordaberry como miembro del gabinete de Jorge Batlle? En este sentido, el punto de partida de su carrera política es similar al de José Mujica. Sus historias personales que, en cierto sentido, son un problema, desde otro punto de vista les han brindado una oportunidad. La comparación con Mujica permite, de paso, ilustrar otros aspectos coincidentes de sus respectivos perfiles políticos. Tanto el ex guerrillero como el hijo del dictador mostraron, de inmediato, una capacidad de comunicación muy especial y un talante conciliador que contrastaba abiertamente con las expectativas y prejuicios del público sobre ellos.
La debacle del Partido Colorado en octubre de 2004 fue su gran oportunidad. Le ofrecieron la candidatura del partido a la IMM y no dudó en aceptarla. Hizo una campaña brillante y logró que el PC, que había tenido apenas 8% de los votos en Montevideo en octubre, obtuviera 27% en mayo de 2005, relegando al Partido Nacional al tercer lugar. La casi milagrosa recuperación de los colorados en mayo fue, a su vez, el punto de partida para que, durante 2006, comenzara a construir su propia fracción, Vamos Uruguay. Ese mismo año tuvo una muy recordada participación en el programa Zona urbana cuando, para asumir la defensa de su padre, se enfrentó con el senador Rafael Michelini. Lo más impactante de la situación fue que, para respaldar sus dichos, divulgó dos grabaciones de sendas conversaciones mantenidas en privado con ese dirigente frenteamplista y con Gonzalo Fernández (en ese momento, secretario de la Presidencia). Muchos pensaron que Bordaberry, para usar la expresión que Semproni pusiera de moda, se había inmolado. Todo lo contrario: cuando asumió la defensa de su padre, repitiendo una y otra vez que le importaba mucho más cumplir con su obligación como hijo que su eventual desempeño electoral futuro, dio, independientemente de cuáles hayan sido intenciones, un enorme paso hacia delante. Los políticos que llegan más lejos son los que logran que la ciudadanía piense que los cargos no les importan. Aquí también el paralelismo con Mujica, que instaló su precandidatura presidencial en el FA diciendo que él no podía ser candidato, resulta esclarecedor.
El 19 de junio de 2007 el presidente Tabaré Vázquez convocó a un acto en el marco del día de Nunca Más. El CEN del PC decidió no ir. Pero Vamos Uruguay tomó la decisión opuesta. Una de las fotos más resonantes de esta jornada fue la de Pedro Bordaberry abrazándose con Tabaré Vázquez en la plaza Independencia. Un poco más tarde, el líder de Vamos Uruguay no tuvo ningún problema para obtener la candidatura presidencial del PC. Hacia octubre de 2009, como en mayo de 2005, realizó una campaña moderna e imaginativa. Como en las elecciones departamentales, logró un desempeño electoral muy bueno. En esa instancia, de los tres partidos grandes, el PC fue el único que no perdió votos. Muy por el contrario, los colorados incrementaron sensiblemente su apoyo electoral y, en consecuencia, su bancada parlamentaria (de 3 a 5 senadores, de 10 a 17 diputados). Bordaberry fue electo senador.
El año 2011 parece estar destinado a ser otro mojón importante en su carrera política. Por un lado, la campaña de recolección de firmas es un éxito incuestionable. Gracias al empuje de su líder, en el crucial mercado de la mano dura, uno de los más redituables electoralmente, los colorados quedaron colocados en una posición inmejorable. Por el otro, las denuncias realizadas por Bordaberry a propósito de Montes del Plata le permitieron, con sorprendente facilidad, colocar al gobierno en una posición incomodísima. Pedro, a esta altura, es un verdadero problema para el gobierno y una amenaza muy seria para los blancos. Debí decir: es una amenaza para los blancos porque es un problema para el gobierno. El líder colorado confronta, choca, denuncia, acorrala, por las buenas y por las malas. Bordaberry está empezando a ser para el gobierno del FA lo que Vázquez fue para los de los partidos tradicionales. Si los blancos no toman rápidamente nota del "factor Pedro", en octubre de 2014, pueden llevarse una sorpresa.
(*) Magíster en Ciencia Política, Docente e Investigador en el Instituto de Ciencia Política. Facultad de Ciencias Sociales, UDELAR

Para Sanguinetti, “Mujica no quiere mucho al Estado” y es “anarquista”

Señaló que no ve grandes avances en la relación de Uruguay con Argentina, más que “muchos abrazos y pocas realidades”
El ex presidente colorado, Julio María Sanguinetti se sumó a las críticas que hace poco realizó su correligionario Jorge Batlle contra el actual mandatario José Mujica.
Días atrás, el ex presidente Batlle acusó a Mujica de “anarquista” y de “afanar claveles a los japoneses”, al ex mandatario Tabaré Vázquez de “no haber hecho nada” y al Frente Amplio (FA) de “antidemocrático”.
El  martes 30, Sanguinetti comparó a Mujica con Vázquez y dijo que el actual presidente lleva adelante “un gobierno de estilo distinto porque el presidente tiene ese estilo distinto”.
En declaraciones a radio Sarandí, el ex presidente señaló que el actual mandatario “es más abierto, más dialoguista y menos ejecutivo. Es el estilo de Mujica. Es un anarquista romántico, a diferencia de Vázquez, que es un hombre socialista, del Estado”, estimó.
Sanguinetti fue más allá y agregó que “Mujica no quiere mucho al Estado, impugna los entes autónomos, no quiere a los gerentes de los entes. Tiene un ímpetu de anarquista”,
Por otra parte, el ex presidente colorado manifestó que no tiene tanta confianza en los logros que el gobierno de Mujica ha logrado respecto a la relación con Argentina.
“Yo he visto muchos abrazos y pocas realidades. A mí no me parecen grandes cosas, siguen trancadas cosas fundamentales, como la compra de energía de Paraguay, detenida por Argentina, además de otro reclamos comerciales evidentes”. Al respecto, rescató: “Diría que después de un momento tan crítico hay un diálogo positivo y cálido, pero de allí a que realmente estemos en un clima de cooperación que necesitamos, estamos lejos”.
Con respecto al encuentro de Mujica con su homóloga argentina, Cristina Fernández este lunes en Salto por la inauguración del “tren de los pueblos libres”, Sanguinetti señaló: “Es un gesto y nada más”. “Me hubiera gustado más que se resolviera comprar energía eléctrica a Paraguay, porque esto otro no tiene demasiada importancia por el momento”.
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